Carolina "Pampita" Ardohain confirmó el rumor que circulaba en las últimas semanas: su separación de Martín Pepa tras un año y medio de relación. No obstante, en diálogo con la prensa, destacó que la decisión se tomó en buenos términos y sin conflictos de terceros.
Ante las consultas sobre posibles infidelidades, Ardohain defendió a su expareja: “No quiero que ensucien nada porque no es así. Es un amor de persona. Yo lo adoro, mi familia también y mis amigos también. No inventen cosas que no son”, sostuvo, en una nota con periodistas de distintos programas de espectáculos.
Según comentó, uno de los puntos que influyó en la ruptura fue la distancia. El polista desarrolla gran parte de su actividad profesional en el exterior, un factor que la modelo identificó como determinante en el desgaste cotidiano.
Al respecto, reconoció que fue su primera experiencia en una relación de este tipo y que, a pesar de haber puesto "toda la voluntad del mundo" para sostener el proyecto, resultó ser un obstáculo difícil de sortear. "Cualquier persona que haya tenido una relación a distancia sabe que uno le pone todo el amor y toda la voluntad del mundo e igual sigue siendo difícil”, afirmó.
Consultada sobre la posibilidad de una futura reconciliación, la modelo mantuvo una postura cauta: “Nunca se saben las vueltas de la vida. Soy muy amiga de su familia y lo seguiremos siendo”.
En cuanto a su situación sentimental inmediata, Ardohain fue tajante al señalar que no tiene interés en iniciar nuevos vínculos. “No estoy para conocer a nadie", aseguró y explicó que prefiere evitar presentaciones o citas sugeridas por su círculo íntimo, ya que su prioridad actual es disfrutar de sus hijos, su familia y su agenda laboral.
Finalmente, lejos de calificar el cierre como un traspié personal, la conductora realizó un análisis positivo del tiempo compartido con el polista. Aseguró que en el amor "entrega todo" y que nada fue tiempo perdido. “Nada es fracaso. El tiempo vivido y los buenos recuerdos nunca son algo de lo que me arrepiento”, concluyó.



