El juez en lo penal económico Diego Amarante procesó el último lunes al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y el tesorero, Pablo Toviggino, y uno de los argumentos fue que la entidad llevó adelante un “mecanismo de refinanciamiento” para postergar el ingreso de tributos y disponer de fondos públicos.
La evidencia muestra incluso que solo con los intereses que percibían por plazos fijos, podrían haber saldado el total de las deudas con el ARCA. El juez expuso en su fallo cómo la AFA gestionó sumas multimillonarias a través de transferencias entre sus propias cuentas, ingresos del exterior, operaciones de compra y venta de dólar MEP y la recepción de créditos.
Todo esto, para la Justicia, demuestra que la entidad de la calle Viamonte contaba con una “sobrada capacidad” económica para cumplir con sus obligaciones tributarias y previsionales, además de una gran liquidez.
El Juzgado en lo Penal Económico N° 5 identificó cuentas bancarias en al menos cuatro entidades financieras, con un flujo de activos significativo. Las cuentas del Banco Credicoop, en particular la N° 191.218.000001.6 y N° 191.218.004435.7, fueron señaladas como las de mayor volumen de operaciones y utilizadas para el cumplimiento de obligaciones.
La AFA realizó operaciones de compra y venta de dólar MEP y títulos valores, generando ingresos millonarios. Por ejemplo, el 30 de abril de 2024, se registró un crédito de más de $1.443 millones en una cuenta del Banco de Servicios y Transacciones (BST), proveniente de la comercialización de instrumentos financieros radicados en el exterior. Este movimiento, que incluyó el cobro de una comisión por comercio exterior, cubrió un saldo negativo superior a $500 millones.
El 2 de mayo de 2024, un nuevo crédito por el mismo concepto sumó más de $975 millones. En la misma fecha, se realizaron dos débitos por $1.400 millones y $950 millones, que correspondían a transferencias a cuentas de la AFA en el Banco Credicoop, mediante operaciones con dólar MEP.



