Axel Kicillof concluye este sábado una gira por España que excede lo institucional para transformarse en una nítida plataforma de lanzamiento político. En el marco del encuentro de la Movilización Progresista Mundial en Barcelona, el mandatario de la provincia de Buenos Aires logró cosechar el respaldo de las principales figuras de la centroizquierda global, quienes ya lo identifican como el cuadro capaz de disputar el poder a Javier Milei en el próximo turno electoral.
El punto más alto del viaje ocurrió en la biblioteca Gabriel García Márquez, donde Kicillof mantuvo un encuentro a solas con el presidente de Colombia, Gustavo Petro. Tras la reunión, el líder colombiano no ahorró elogios y fue directo al corazón de la interna argentina: planteó que el bonaerense "posiblemente sea el próximo presidente" para sacar al país de lo que calificó como un "colapso".
Pese a que el gobernador evitó hablar explícitamente de candidaturas —insistiendo en que 2026 es un año de "construcción"—, sus interlocutores europeos y latinoamericanos lo trataron como un jefe de Estado en espera. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, lo recibió en el Ayuntamiento calificándolo como "la resistencia en la Argentina", en una jornada donde ambos sellaron un acuerdo de cooperación e intercambio entre sus distritos.
La agenda de alianzas estratégicas:
-
Eje regional: Kicillof dialogó con el expresidente de Chile, Gabriel Boric, sobre la necesidad de coordinar acciones frente al avance de las nuevas derechas en América Latina.
-
Brasil en el horizonte: Se reunió con Aloizio Mercadante (presidente del BNDES) para avanzar en acuerdos de inversión para la provincia. Mercadante fue tajante al cierre de un panel: "Lo importante es derrotar a Milei".
-
Conexión con el PSOE: El gobernador coordinó acciones políticas entre el PJ bonaerense y el PSOE de Pedro Sánchez, buscando internacionalizar el reclamo contra las políticas de ajuste del gobierno nacional.
El rechazo al modelo Trump-Milei
En sus declaraciones desde tierras españolas, Kicillof vinculó la política local con el escenario internacional: "La dirección que Trump le imprime al mundo, y que en Argentina representa Milei, genera mucho daño". Según su visión, gran parte de la dirigencia global coincide en la necesidad de presentar una posición conjunta contra lo que definió como "atropellos" institucionales y sociales.
Incluso el Partido Demócrata de los Estados Unidos formó parte de la agenda. Kicillof se reunió con líderes del Center for International Policy, un think tank cercano a la administración de Washington, para establecer canales de intercambio técnico y proyectos conjuntos.
Como cierre de su periplo, el mandatario provincial participaba de la cena de gala de la I Cumbre España-Brasil. Allí, el plato fuerte fue el encuentro con los presidentes Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula Da Silva, consolidando un eje de afinidad ideológica que busca aislar diplomáticamente la retórica de la Casa Rosada.



