La ciudad de San Cristobal todavía no puede creer lo que sucedió en la Escuela Normal n° 40 Mariano Moreno, a la que asisten muchos de los niños y adolescentes que viven en una comunidad de casi 20 mil habitantes donde todos se conocen.
Incluso, muchos padres de alumnos que concurren al establecimiento educativo conocen al atacante y a su familia y todavía no pueden creer lo que hizo, ya que consideran que siempre se mostró como alguien tranquilo, simpático y muy querido.
La caza y el bullying, algunas de las piezas para intentar armar el rompecabezas que explique la tragedia
De acuerdo con el testimonio de gente que dijo conocer al tirador y a su familia, todos coincidieron en destacar que era un buen estudiante y que jamás había mostrado inconvenientes ni dado problemas, aunque algunos compañeros reconocieron que sufría de acoso escolar y era objeto de burlas de parte de otros alumnos.
Otro dato que puede ser revelador es que el chico solía salir a cazar a campos de la zona junto a su padre y que el arma utilizada (se habla de una escopeta) sería propiedad del abuelo del atacante, por lo que se cree que tendría cierta habilidad en el manejo de revólveres, escopetas y proyectiles.
De todos modos, se cree que el arma estaba cargada con perdigones y no con cartuchos. Además, esas municiones están asociadas a escopetas cuya intención no es matar, aunque disparados a una corta distancia pueden ser letales. Y eso habría ocurrido en este caso.
El hecho se produjo mientras los alumnos estaban izando la bandera como todos los días y comenzaron a escuchar disparos provenientes del baño. Se cree que allí habría iniciado el ataque. Luego de eso, todo fue confusión y se generó una estampida donde los alumnos corrían hacia todas direcciones intentando escapar y poner su vida a salvo.
Tras el ataque, las autoridades policiales confirmaron que un alumno perdió la vida en el lugar, mientras que otros dos permanecen internados en estado delicado.



