Danilo Neves Pereira, de 35 años, fue encontrado muerto en la morgue del hospital Ramos Mejía después de haber estado desaparecido durante casi una semana en la Ciudad de Buenos Aires. Sus allegados no tenían noticias de él desde el 14 de abril.
Fuentes oficiales comentaron a Infobae que un amigo suyo, con quien Pereira se contactó por última vez ese mismo día, realizó la denuncia sobre su ausencia. En ese documento, indicó que el hombre oriundo del estado de Goias, Brasil, residía en un departamento ubicado en Avenida de Mayo al 700, en el centro porteño.
Pereira falleció el 15 de abril en el hospital, de acuerdo a las fuentes, debido a una descompensación psicotrópica, posiblemente vinculada al consumo de sustancias. Su cuerpo, que inicialmente estuvo como no identificado en la morgue, fue reconocido posteriormente por sus familiares.
Danilo tenía una sólida trayectoria académica: era graduado en Letras y poseía un máster de la Universidad Federal de Goiás (UFG), donde fue profesor de inglés durante doce años. Hace cinco meses decidió mudarse a Buenos Aires para continuar trabajando desde allí.
Diego Machado, amigo del docente desde 2008, contó a un medio brasileño que Pereira había conseguido un empleo estable en cultura inglesa y brindaba tutorías. También lo describió como una persona responsable, sociable y ordenada en lo financiero.
Además de su faceta académica, Danilo era dragqueen y una figura emblemática en su comunidad local bajo el nombre artístico ZELDA. El colectivo drag de Goiás lo recordó como un artista que combinaba su arte con la política y la cultura brasileña. Sus compañeros de escena expresaron su cariño y la esperanza de reencontrarse con él algún día.
Por el momento, no se reportaron indicios de delitos relacionados con su muerte, que se investiga en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 17. Sin embargo, el caso sigue abierto y la justicia continúa recopilando pruebas y testimonios para esclarecer el episodio.
Seres queridos informaron que Pereira mantuvo un encuentro con un hombre de nacionalidad chilena que conoció mediante la aplicación “Grindr”. La Justicia aún no interrogó a este sujeto. Por otro lado, un amigo cercano manifestó preocupación por la información contradictoria recibida durante la búsqueda.
Conforme declaró, sin revelar su identidad, a Jornal Opção, la policía fue con una orden judicial al departamento donde supuestamente, pero el portero informó que ya no vivía allí. “Me parece muy extraña esta información, porque Danilo no me dijo nada y yo siempre hablaba con él”, afirmó.
Mientras la investigación avanza sin vincular el fallecimiento a hechos delictivos, la familia se encuentra abocada a los trámites para la repatriación del cuerpo y la organización de la despedida en Brasil, con el acompañamiento del consulado y de la comunidad que siguió de cerca el caso desde el inicio.



