La Justicia Federal dictó la prisión preventiva para un hombre y una mujer tras un fallido intento de trasladar a una adolescente de 15 años hacia la provincia de Jujuy. Según la investigación, el objetivo final de los captores era cruzar la frontera de manera ilegal con destino a Perú, donde la joven sería utilizada para el tráfico de estupefacientes.
El caso salió a la luz gracias a la intervención de un pasajero en un micro de larga distancia. El testigo alertó sobre una actitud sospechosa: una joven con gorra y capucha permanecía abrazada a un hombre, mientras una mujer custodiaba el asiento contiguo. Los adultos ocultaban de forma constante el rostro de la menor y evitaban que estableciera contacto con terceros.
El operativo
Tras la denuncia, efectivos de Gendarmería Nacional interceptaron el transporte sobre la Ruta Nacional 9. Durante el control, los agentes constataron irregularidades críticas:
- Falta de registro: La adolescente no figuraba en el listado de pasajeros ni contaba con pasaje propio.
- Sin identidad: La menor carecía de documentación y equipaje.
- Estado de salud: Los gendarmes reportaron un "cuadro de somnolencia aguda" en la víctima, a quien apenas lograban mantener despierta para realizar preguntas básicas.
En un primer momento, bajo el efecto de sustancias y la presión de sus captores, la joven aportó datos falsos y un certificado de discapacidad ajeno. Sin embargo, en una entrevista privada con especialistas, confesó su verdadera edad y el propósito del viaje: el transporte de drogas hacia territorio peruano.
La investigación reveló que la adolescente vivía en situación de calle junto a su madre. Los acusados utilizaron promesas de dinero, una vivienda y un vehículo para convencerla. Ante las dudas de la menor, los implicados recurrieron a amenazas directas para forzar el traslado hacia el norte del país.
La Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) y la Dirección Nacional de Migraciones aportaron pruebas sobre movimientos migratorios irregulares de los detenidos entre Argentina y Perú. Estos antecedentes reforzaron la hipótesis de una organización dedicada a la captación y explotación de personas vulnerables.
Los camaristas federales consideraron que la denuncia del testigo, el estado de sedación de la menor y los informes migratorios constituyen pruebas sólidas de un intento de trata agravada.



