La interna por el manejo de los negocios millonarios de la Selección Argentina tras la consagración en Qatar 2022 sumó un capítulo determinante en los tribunales. Según Infobae, una pericia técnica, incorporada recientemente al expediente de la Justicia Comercial, confirmó que las firmas de Claudio "Chiqui" Tapia y Pablo Toviggino en el contrato con la empresa World Eleven son de "puño y letra".
El dictamen, realizado por la perito oficial Liliana Beatriz Quintana, desarticula la principal defensa de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Hasta ahora, la entidad alegaba que el contrato firmado en mayo de 2021 para la organización de partidos amistosos carecía de validez institucional y de respaldo de sus máximas autoridades. Sin embargo, el análisis científico de los trazos, la presión de la tinta y la comparación con documentos del RENAPER no dejaron lugar a dudas: las firmas son genuinas y no presentan adulteraciones.

El negocio del "efecto Qatar"
El conflicto se originó en marzo de 2023, cuando la AFA decidió interrumpir unilateralmente el cumplimiento del contrato con Guillermo Tofoni, quien gestionaba los amistosos de la Selección desde hacía más de una década. Según la investigación judicial, este desplazamiento no fue un error administrativo, sino el paso previo para concentrar el negocio internacional de la Scaloneta en una nueva estructura.
Tras desconocer el vínculo con Tofoni, la AFA comenzó a operar a través de TourProdEnter, una firma vinculada al empresario Javier Faroni y su esposa, Érica Gillette. Esta nueva estructura no solo maneja los amistosos, sino también contratos de sponsoreo y televisación, y se encuentra bajo la lupa de organismos fiscales tanto en Argentina como en los Estados Unidos.
La contradicción de la dirigencia
Uno de los puntos más críticos que señala la Justicia es el cambio de reglas internas impuesto por Tapia y Toviggino:
- El contrato con Tofoni (2021): Se firmó bajo la modalidad habitual de la AFA, sin necesidad de aprobaciones notariales especiales ni ratificación del Comité Ejecutivo.
- El contrato con TourProdEnter (2023): En este caso, la AFA sí exigió una aprobación formal del Comité, argumento que luego utilizó para intentar anular el acuerdo previo con World Eleven alegando que este último no cumplía con ese requisito "nuevo".
La pericia caligráfica demuestra que los dirigentes firmaron el acuerdo original y luego pretendieron ignorar su propia voluntad escrita para favorecer a la nueva comercializadora.
Con la autenticidad de las firmas ratificada, el eje de la causa da un giro de 180 grados. Ya no se discute si el contrato existió o si es válido, sino el daño económico causado a Tofoni y el lucro cesante por los partidos organizados fuera de su órbita tras el Mundial. La Justicia investiga ahora si esta maniobra configura una defraudación y analiza las posibles indemnizaciones millonarias que la AFA debería afrontar.



