Este martes se conocerá la pena que deberá cumplir un anestesiólogo responsable de la muerte de un nene de 4 años durante una cirugía considerada de baja complejidad en un sanatorio de General Roca, Río Negro, luego de que el profesional se distrajera por usar su telefóno celular.
Se trata de Valentín Mercado Toledo, quien en julio de 2024 sufrió muerte cerebral tras un paro cardíaco, a raíz de que el médico se distrajo con el celular y no advirtió una obstrucción que dejó al niño varios minutos sin oxígeno.
Valentín ingresó caminando al Sanatorio Juan XXIII para una operación por una hernia diafragmática, que al niño no le molestaba, pero los médicos recomendaron la intervención para solucionar el problema lo más rápido posible.
Durante la intervención sufrió una encefalopatía hipóxico-isquémica tras permanecer al menos diez minutos sin registros de presión arterial ni oxigenación.
El anestesiólogo Javier Atencio Krause fue hallado responsable de homicidio culposo por impericia y negligencia, al no monitorear en forma continua al paciente y abandonar el quirófano mientras usaba su teléfono para buscar un cargador.
Este martes, el juez Emilio Stadler dará a conocer la pena, luego de que la fiscalía solicitara tres años de prisión condicional y diez años de inhabilitación para ejercer la medicina.
La familia del niño denunció además un trato cruel durante los días posteriores a la cirugía, que culminaron con la decisión de desconectarlo tras confirmarse la muerte cerebral.
Durante el juicio celebrado el 3 de diciembre del año pasado, el tribunal concluyó que el profesional no solo abandonó el quirófano durante la cirugía, sino que también usó su teléfono celular mientras se desarrollaba la operación durant eunos 20 minutos.
Además, la sala de operaciones carecía de un desfibrilador y de controles clínicos adecuados. Las acciones y omisiones del anestesista fueron calificadas como decisivas para el desenlace fatal.



