La batalla judicial que mantuvo en vilo a una de las empresas de bebidas más grandes del país llegó a su punto final. Con un tono que mezcla resignación y fastidio, Orlando Canido, fundador y dueño de Manaos, confirmó que la compañía desembolsará la multimillonaria cifra de $807.676.293,72 para cumplir con una sentencia laboral en la provincia de Mendoza.
"Se pagará", fue la escueta pero definitiva declaración del empresario al ser consultado sobre el fallo de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza. El tribunal, integrado por los magistrados Omar Palermo, Norma Llatser y Mario Adaro, rechazó el último recurso extraordinario que le quedaba a la firma Refres Now, dando por agotadas todas las instancias de apelación y otorgando un plazo perentorio de cinco días para el depósito de los fondos.
El origen del conflicto
El litigio fue iniciado por un exvendedor que se desempeñó como distribuidor de la marca en Mendoza, San Juan y La Pampa entre 2013 y 2022. La demanda por despido indirecto se basó en:
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Registración irregular: El trabajador alegó que su relación formal comenzó en 2015, aunque sus tareas reales se iniciaron dos años antes.
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Maniobras de evasión: La denuncia incluyó reclamos por descuentos ilegales y falta de aportes previsionales.
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Cambios territoriales: Según Canido, el malestar se originó cuando la empresa reorganizó la zona de distribución del vendedor, reduciendo su alcance de tres provincias a una.
Uno de los puntos que más malestar generó en la dirección de la empresa fue el cálculo de la indemnización. Aunque originalmente la cifra rozaba los $1.500 millones, la estrategia legal de Refres Now logró que la Corte provincial recalculara los montos mediante la aplicación de la tasa de préstamos personales del Banco Nación.
Desglose de la cifra final:
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Capital: $223 millones.
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Intereses y costas: $584 millones.
Esta estructura evidencia cómo la inflación y las tasas judiciales transforman un reclamo base en un golpe financiero de alto impacto para cualquier estructura productiva.
Para Canido, este caso es un síntoma de una problemática mayor en la legislación argentina. El dueño de Manaos ha calificado públicamente el fallo como "insólito" y ha criticado la alta litigiosidad del sector. "Hoy un empleado ve la posibilidad de ganar plata sin trabajar y no lo duda un segundo", sentenció el empresario, alineándose con el discurso de otros sectores industriales que consideran que estas sentencias ponen en riesgo la viabilidad operativa de las firmas.



