En una noche cargada de flashes, emociones y un fuerte sentido de superación, Tamara Rogouski hizo historia al consagrarse este lunes 25 de mayo como la nueva Miss Universo Argentina 2026. El certamen nacional, que tuvo lugar sobre el prestigioso escenario del Teatro Metropolitan de la Ciudad de Buenos Aires, coronó a la joven de 28 años oriunda de Puerto Iguazú, provincia de Misiones, quien logró imponerse con solidez ante otras 31 aspirantes de todo el país.
De esta forma, obtuvo el derecho a llevar la bandera nacional en la 75° edición internacional del concurso, que se celebrará el próximo mes de noviembre en Puerto Rico. Más allá de su deslumbrante presencia escénica, el triunfo de la misionera marcó un verdadero hito conceptual y reglamentario para el modelaje argentino.
Primera mamá en ganar la corona nacional
Rogouski se convirtió oficialmente en la primera madre en ganar la corona nacional en toda la historia del concurso, un reflejo contundente de la flexibilización de los antiguos y estrictos cánones estéticos en pos de valorar el liderazgo, la madurez y la oratoria de las participantes. El jurado evaluó a las competidoras a través de entrevistas individuales, desfiles de gala y pasarela; además de la corona principal, Tamara se adjudicó las menciones especiales de “Miss Rostro” y “Mejor Traje de Gala”.
En segundo lugar se posicionó Daiana Pereyra, representante de la provincia de La Pampa, consagrada como primera finalista. Un perfil profesional y el poder de la palabra. La trayectoria de la flamante reina con las pasarelas no es nueva: comenzó a trabajar en el rubro del modelaje publicitario a los 12 años, forjando una sólida experiencia binacional que incluyó importantes desfiles y campañas tanto en Argentina como en Paraguay.
No obstante, su vida transcurre muy lejos de limitarse de forma exclusiva al mundo de la moda. Tamara es licenciada en marketing y ejerce activamente como coach ontológica en su provincia natal, un perfil técnico y académico que terminó resultando crucial para definir la competencia a su favor en las decisivas rondas finales de argumentación y expresión oral. Su vida laboral autónoma convive en armonía diaria con los desafíos cotidianos de la maternidad, estando al frente de la crianza de su pequeña hija, Sophi. Visiblemente conmovida y quebrada por las lágrimas tras recibir la tiara de manos de su antecesora Aldana Masset (Miss Universo Argentina 2025), la ganadora expresó su emoción ante el público presente en el teatro: “Estoy con todas las emociones a flor de piel. Casi que no tengo palabras. Para mí esto es un orgullo inmenso. Fue un camino de mucho trabajo, de mucha dedicación y compromiso. Sé que Dios está obrando y tiene un propósito muy grande a través de este camino que estoy haciendo”.
Hacia el final de la velada, apelando directamente a sus dotes profesionales de comunicación estratégica, la nueva soberana aprovechó el micrófono para regalar un inspirador mensaje con foco en los jóvenes del país, vinculando cada uno de sus roles de vida con la importancia de la autenticidad y el compromiso social.
“Como coach entendí que una conversación puede cambiarlo todo. Como profesional del marketing descubrí el poder de la palabra. Como mamá aprendí que cada decisión puede inspirar a alguien. Por eso estoy acá, no solo por mi sueño, sino también para recordarles que ustedes también pueden cumplir los sueños”, manifestó la modelo con seguridad.
Concluyó con una contundente arenga que se llevó los aplausos cerrados del recinto: “No esperen el momento perfecto, empiecen hoy. Porque yo sí creo en una juventud con compromiso, capaz de dejar una huella en este mundo. Porque cuando como jóvenes descubrimos quiénes somos, dejamos de buscar aprobación afuera y empezamos a transformarnos en quienes queremos”.



