Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), continuará al frente de la Ceamse, la empresa estatal encargada del tratamiento de residuos en el Área Metropolitana de Buenos Aires, a pesar del escándalo de corrupción que afecta a la AFA y que está siendo investigado judicialmente, según publicó Clarín.
Desde enero del año pasado, Tapia lidera la Ceamse, cargo que le reporta más de 100 millones de pesos anuales y que obtuvo con el respaldo explícito del gobernador bonaerense Axel Kicillof. Este apoyo se mantiene intacto incluso en medio de las imputaciones y las pesquisas penales por presuntas irregularidades en el manejo económico de la AFA, incluyendo retenciones impositivas millonarias.
El respaldo político hacia Tapia no se limita al gobernador, sino que también cuenta con el apoyo de intendentes peronistas del Conurbano, con quienes ha fortalecido vínculos en las últimas semanas. Este entramado político le permite conservar un liderazgo estratégico que le garantiza influencia directa sobre 52 municipios bonaerenses y la Ciudad de Buenos Aires, a través de la empresa que administra uno de los servicios públicos más sensibles: el tratamiento y disposición final de residuos.
En su reciente actividad pública, Tapia se mostró acompañado por figuras de confianza del gobierno provincial, como Carlos Bianco, jefe de asesores de Kicillof, durante un acto en Mar del Plata. Además, mantuvo reuniones con intendentes clave del peronismo bonaerense, como Nicolás Mantegazza (San Vicente) y Gastón Granados (Ezeiza), ambos con afinidad hacia Cristina Kirchner y Kicillof.
Esta estrategia política parece orientada a consolidar una agenda propia dentro del oficialismo bonaerense, distinta a la del presidente de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón, quien se ha manifestado crítico de Tapia dentro del ámbito de la AFA.
Mientras tanto, la situación judicial en torno a la AFA continúa compleja. Si bien Tapia afirmó estar tranquilo porque “no estoy imputado”, las investigaciones avanzan por irregularidades financieras y en balances presentados a la IGJ, con un monto estimado en 450 millones de dólares. También existen denuncias vinculadas a la DGI contra Sur Finanzas, empresa asociada a la AFA, por presunto lavado de 818.000 millones de pesos y evasión fiscal de 3.300 millones de pesos.
Asimismo, se investigan casos relacionados con una mansión en Villa Rosa, Pilar, vinculada al tesorero Pablo Toviggino, y el posible desvío de 42 millones de dólares desde TourProdEnter, empresa que administra fondos de la AFA en el exterior, hacia sociedades fantasma en Miami.



