La causa por presunto enriquecimiento ilícito que obligó a la renuncia del exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó este lunes un capítulo clave y sumamente comprometedor en los tribunales federales de Comodoro Py. Laura Daniela Schiuma, actual directora general de Actividades Presidenciales de la Vocería, declaró como testigo ante el fiscal Gerardo Pollicita y confirmó una de las principales hipótesis de los investigadores: el exfuncionario utilizaba las tarjetas de crédito de sus subalternos de confianza para canalizar consumos suntuosos que no coincidían con sus ingresos registrados.
Según fuentes judiciales con acceso al expediente, Schiuma reconoció que le prestó su tarjeta de crédito Mastercard a Adorni para la compra de un monitor gamer de altísima gama (Samsung Odyssey Oled G8 4K) por un valor de $2.185.000, una cifra desproporcionada para el sueldo del entonces vocero, que no superaba los $3.500.000. La sospecha de la fiscalía es que el exjefe de ministros recurría a este modus operandi de "prestanombres" debido a que había agotado sus propios límites crediticios, sospecha que se incrementó luego de que la testigo desconociera otros intentos de compras millonarias rechazadas por el banco en su mismo resumen.
La ruta de los "plásticos"
La declaración de Schiuma valida la línea de investigación del fiscal Pollicita, quien ya tiene identificados al menos otros dos episodios similares ocurridos entre junio y agosto de 2025 bajo la misma modalidad:
El caso de los proyectores: Luis Enrique Aluju, coordinador de Información de Gobierno, habría facilitado dos tarjetas de crédito para adquirir un par de proyectores marca Epson para videojuegos (modelo Home Cinema 2350 4K Pro-UHD) por un costo de $1.831.795 cada uno, transacciones realizadas con apenas una semana de diferencia de la compra de Schiuma.
El caso de la blanquería de lujo: Gisela Kocsis, secretaria de la Vocería, facturó a su nombre el 2 de junio de 2025 una compra de $8.183.303 en sábanas y ropa de cama en la exclusiva tienda Rosen The Store. La Justicia ya confirmó que el destino final de los productos fue el propio Adorni y que fueron entregados en su propiedad del country Indio Cuá, en la localidad de Exaltación de la Cruz.
Durante su declaración, Schiuma detalló que conoce a Adorni desde hace 16 años, cuando ambos vendían planes de ahorro en una concesionaria Renault, y que fue convocada a la Casa Rosada justamente por formar parte de su "gente de confianza". La funcionaria precisó que, tras la compra del monitor, el exvocero le reintegró la totalidad del dinero en efectivo y de forma personal, sin precisar el origen de los fondos ni dejar constancia mediante transferencias o mensajes.
Al ser consultada sobre las comunicaciones en torno al préstamo del plástico, la testigo aseguró no poseer registros debido a que elimina habitualmente sus chats de WhatsApp y no utiliza copias de seguridad. Asimismo, manifestó desconocer si Adorni poseía inversiones en criptomonedas o el monto de la herencia de su padre, señalando que nunca lo vio manejar grandes sumas de dinero en el pasado.
Al borde de la indagatoria en Comodoro Py
Con este testimonio sobre la mesa, la situación judicial del exjefe de ministros de Javier Milei ingresa en una etapa culminante. El fiscal Pollicita aguarda de forma inminente un informe de la Dirección General de Asesoramiento Financiero en las Investigaciones (DAFI) que promete exponer de forma matemática las severas inconsistencias patrimoniales del exfuncionario.
Con ese peritaje, el Ministerio Público Fiscal le solicitará formalmente al juez Ariel Lijo una orden de requerimiento de justificación patrimonial. Si Adorni no logra demostrar el origen legal de los fondos para costear su nivel de vida y sus consumos suntuosos a nombre de terceros, la Justicia dará el paso definitivo: será citado a declaración indagatoria para defenderse como imputado formal en una causa por corrupción estatal.




