En medio de la creciente tensión que rodea al entorno presidencial, el exjefe de Gabinete Guillermo Francos rompió el silencio para advertir sobre las consecuencias de la prolongada controversia que involucra a Manuel Adorni. Según el exfuncionario, la dilación en el esclarecimiento de las presuntas inconsistencias patrimoniales del vocero —y actual jefe de ministros— está generando un desgaste innecesario en la administración de Javier Milei.
Transparencia y "ruido" mediático
Durante una entrevista en Infobae a las Nueve, Francos fue contundente al señalar que el foco mediático sobre Adorni está desplazando la agenda de gestión del Gobierno. "A mí lo que me molesta es que estemos dándole vuelta a este tema durante tanto tiempo. Llevamos dos meses hablando de esto y hay otros temas urgentes en Argentina", reclamó.
Para el exministro, la solución es técnica y directa: la presentación de la declaración jurada. Francos respaldó la postura de la senadora Patricia Bullrich, quien semanas atrás exigió que se hicieran públicos los bienes del funcionario para disipar cualquier duda sobre su enriquecimiento. "Cuando un funcionario ingresa al Gobierno, presenta su declaración jurada; cuando sale, también, y en el medio la tiene que presentar anualmente. Toda demora genera suspicacias y afecta al Gobierno nacional", explicó Francos.
El impacto en el vínculo con la ciudadanía
El exfuncionario libertario advirtió que la persistencia del escándalo "empioja" la relación entre el Estado y los ciudadanos, diluyendo los logros obtenidos en áreas estratégicas como energía, inversiones y reformas estructurales. "Cualquier cosa que quieras plantear, volvés otra vez al mismo tema", lamentó, subrayando que la falta de una "respuesta contundente" impide avanzar en la conversación pública.
Pese a sus críticas, Francos evitó pronunciarse sobre si Adorni debería dar un paso al costado, dejando esa responsabilidad exclusivamente en manos del Presidente. Sin embargo, reconoció que las tensiones internas, si no se resuelven rápido, terminan siendo negativas para el funcionamiento del Gabinete.
Consultado sobre las denuncias de supuestos pagos irregulares dentro del Ejecutivo, Francos negó categóricamente haber tenido conocimiento de tales prácticas durante su paso por la Casa Rosada. "Hasta donde yo sé, no hay sobresueldos. Yo jamás cobré uno siendo jefe de Gabinete", afirmó, detallando que su salario mensual era de tres millones de pesos.
Finalmente, definió el liderazgo de Javier Milei como un estilo "poco convencional" pero basado en la honestidad brutal: "El Presidente es un tipo muy honesto; no se guarda nada, muestra lo que piensa y lo que cree".



