La canciller británica Yvette Cooper respondió con firmeza a los rumores de que Estados Unidos podría retirar su respaldo en relación con las Islas Malvinas debido a la supuesta falta de colaboración del Reino Unido en el conflicto bélico contra Irán.
A través de X, Cooper enfatizó: “Las Islas Malvinas son británicas: la soberanía reside en el Reino Unido, y la autodeterminación reside en los isleños”.
The Falklands Islands are British - sovereignty rests with the UK, self-determination rests with the islanders.
As Stephen Doughty said in Parliament again this week, our commitment to the Falklands is unwavering. https://t.co/4eHD3KyNZV
— Yvette Cooper (@YvetteCooperMP) April 24, 2026
Estas declaraciones se producen luego de que Reuters filtrara un informe presuntamente emitido por el Pentágono que plantea diversas alternativas para sancionar a los países miembros de la OTAN que no apoyan la guerra. En ese marco, Cooper respaldó la postura del parlamentario Stephen Doughty, quien reiteró el compromiso inquebrantable con la soberanía de las Malvinas.
Un portavoz del gobierno británico también subrayó que la soberanía sobre las Islas Malvinas continúa siendo del Reino Unido y que el derecho a la autodeterminación de los habitantes es esencial. En ese sentido, de acuerdo a ANSA (otra agencia internacional), señaló que los isleños han votado de manera abrumadora a favor de mantener su condición de territorio británico de ultramar, y que el Reino Unido siempre ha defendido su derecho a decidir sobre su futuro.
Detalles de la presunta decisión de EE.UU.
Reuters informó que Estados Unidos analiza modificar sus relaciones diplomáticas y retirar su apoyo al Reino Unido respecto a las Islas Malvinas como parte de una serie de medidas para presionar a los países de la OTAN que no facilitan acceso, bases y sobrevuelo necesarios para la operación militar en Medio Oriente.
El reporte reveló un correo electrónico interno del Pentágono en el que se evalúan distintas medidas que puedan funcionar como "sanción" para esas naciones. El secretario de prensa del Pentágono, Kingsley Wilson, declaró: “Como ha dicho el presidente Trump, a pesar de todo lo que Estados Unidos ha hecho por nuestros aliados de la OTAN, ellos no han estado ahí para nosotros”.
“El Departamento de Guerra se asegurará de que el presidente cuente con opciones creíbles para garantizar que nuestros aliados dejen de ser un tigre de papel y, en su lugar, cumplan con su parte. No tenemos más comentarios sobre ninguna deliberación interna al respecto”, agregó.
Una fuente anónima citada por Reuters explicó que las medidas propuestas buscan enviar un mensaje contundente para reducir la sensación de privilegio entre los países europeos miembros de la alianza. Entre las opciones consideradas, figura la posibilidad de reconsiderar el apoyo diplomático estadounidense a las “posesiones imperiales” europeas de larga data, como las Islas Malvinas.



