La tensión escaló en el barrio porteño de Caballito, donde un grupo de docentes universitarios y militantes de agrupaciones de izquierda instalaron pupitres y pizarras en la vereda para dictar una "clase pública". El objetivo del reclamo fue directo: la puerta del edificio donde reside el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Bajo un estricto despliegue de la Policía Federal, los manifestantes exigieron la urgente aplicación de la Ley de Financiamiento Educativo, que la Justicia también trató y ordenó su ejecución durante este martes.
Juan Duarte, docente de Psicología del CBC (UBA), explicó el motivo del escrache domiciliario: "Estamos en el punto más bajo de la historia salarial y presupuestaria. Necesitamos una recomposición del 55,4% solo para recuperar el poder adquisitivo de diciembre de 2023", señaló, denunciando además que las becas estudiantiles de $35.000 resultan insuficientes para afrontar el costo de vida actual.
El misterio detrás de la compra millonaria
La protesta no fue aleatoria. El domicilio de Adorni en Caballito es, por estas horas, objeto de escrutinio tanto político como judicial. Según documentos del Registro de la Propiedad Inmueble, el funcionario adquirió el departamento de casi 200 metros cuadrados el pasado 18 de noviembre de 2025, por un valor de 230.000 dólares.
Lo que despertó las sospechas de los investigadores y la indignación de los docentes, fue el esquema de financiación: dos jubiladas, identificadas como Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, le otorgaron a Adorni un crédito hipotecario privado por 200.000 dólares, cubriendo el 87% del valor total de la operación. Este movimiento inmobiliario se sumó a la adquisición, ese mismo mes, de una casa en el country Indio Cuá Golf Club, a nombre de su esposa, Julieta Bettina Angeletti.
Bajo la lupa del fiscal Pollicita
El patrimonio del jefe de Gabinete está siendo investigado en una causa por presunto enriquecimiento ilícito. El fiscal federal Gerardo Pollicita solicitó al juez Ariel Lijo una batería de medidas de prueba, incluyendo el análisis de sus movimientos financieros y registros de propiedad.
El diario La Nación, intentó dialogar con una de las jubiladas apuntadas y relacionadas con el Jefe de Gabinete, sin embargo, al comunicación fue corta. La señora de la tercera edad dijo no conocer al funcionario y cuando fue consultada sobre los giros de dinero, cortó la comunicación por el portero.
Las dudas sobre la evolución patrimonial de Adorni se profundizaron tras detectarse que, en su última declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción, el funcionario omitió informar la venta de su anterior propiedad en Parque Chacabuco. Mientras la Justicia avanza con el pedido de oficios para detectar bienes no declarados, la calle le exige explicaciones sobre cómo sus finanzas crecieron al mismo ritmo que el presupuesto universitario sufría un recorte histórico.



