Las manifestaciones espontáneas en el espacio público para homenajear a Carlos "El Indio" Solari derivaron este sábado en serios incidentes en el epicentro de la Ciudad de Buenos Aires. Lo que se perfilaba como una concentración pacífica de feligresía ricotera en la Plaza de la República mutó hacia el final de la tarde en un escenario de violencia urbana, corridas y enfrentamientos directos entre manifestantes y efectivos de la Policía de la Ciudad.
Los disturbios en los alrededores del Obelisco arrojaron un saldo inicial de ocho personas detenidas y dos agentes de seguridad heridos con politraumatismos, de acuerdo con el parte oficial de las fuerzas de seguridad porteñas. El foco de conflicto interrumpió el tránsito en las principales arterias del microcentro de manera preventiva.
El origen del conflicto: controles por la venta ilegal de alcohol
La concentración civil se inició pasadas las 14:00, congregando de forma paulatina a más de 300 personas que entonaban las canciones clásicas de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota tras el impacto de la muerte del músico. Sin embargo, la calma se rompió alrededor de las 17:00, cuando inspectores del espacio público y personal policial activaron un protocolo de decomiso de mercaderías e incautación de bebidas alcohólicas a vendedores ambulantes instalados en la plaza.
Según la reconstrucción del Ministerio de Seguridad porteño, los incidentes escalaron en pocos minutos:
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Primeros cruces: Al iniciarse el secuestro de mercadería, un sector de la multitud reaccionó interponiéndose entre los inspectores y los manteros, lo que derivó en empujones e insultos.
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Agresiones con objetos contundentes: La resistencia civil pasó a la violencia directa cuando grupos aislados comenzaron a arrojar botellas de vidrio y piedras contra el personal policial desarmado, hiriendo a dos efectivos que debieron ser asistidos por ambulancias del SAME.
Despliegue de Infantería y saturación del perímetro
Ante el agravamiento de la situación, el comando policial ordenó la intervención de la Superintendencia de Orden Urbano. Efectivos de la Guardia de Infantería conformaron una línea de escudos tácticos sobre la Avenida 9 de Julio y avanzaron para replegar a los manifestantes hacia las veredas adyacentes de la Avenida Corrientes.
El operativo de dispersión incluyó el arribo coordinado de brigadas de oficiales en motocicletas y el posicionamiento estratégico de camiones hidrantes frente a la Plaza de la República.
Testigos apostados en la zona manifestaron a los medios de comunicación que la irrupción policial fue abrupta tras los primeros decomisos de bebidas. Las corridas obligaron a los comercios linderos a cerrar sus persianas metálicas por precaución, mientras las fuerzas de seguridad mantenían un riguroso cordón de contención para evitar que las facciones más radicalizadas volvieran a agruparse en la base del monumento.
Postas de la despedida en el interior y la vigilia hacia la provincia
El mapa de las congregaciones en memoria del artista expone una marcada fragmentación geográfica. Mientras la Ciudad de Buenos Aires lidia con los desmanes en el Obelisco, en el interior del país el foco de interés se trasladó a Comodoro Rivadavia, donde la banda soporte del músico, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, ratificó la realización de su concierto programado para esta noche, transformando el show en un masivo homenaje en directo.
En paralelo, las miradas del operativo de seguridad civil apuntan al sur del conurbano bonaerense. Tras confirmarse que el féretro con los restos del vocalista de 77 años será velado en el microestadio municipal de Avellaneda este domingo desde las 11:00, el flujo de contingentes comenzó a desviar su curso hacia la zona de Villa Domínico, donde ya rige un blindaje preventivo de la Policía Bonaerense para evitar que se repliquen las escenas de tensión vividas en la Capital Federal.



