La sede de las Naciones Unidas en Nueva York fue testigo de un tenso intercambio diplomático que vinculó de forma inesperada dos de los conflictos territoriales más persistentes del mundo. Durante una sesión presidida por el Reino Unido, el canciller de Israel, Gideon Sa’ar, recurrió al reclamo de soberanía de las Islas Malvinas para cuestionar la legitimidad de las objeciones británicas sobre los asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este.
La controversia surgió tras las críticas de Yvette Cooper, secretaria de Estado para Asuntos Exteriores del Reino Unido, quien cuestionó el derecho histórico de Israel sobre determinados territorios. Sa’ar replicó con dureza: "¿Cómo pueden los judíos vivir en Londres o París, pero no en la cuna de nuestra civilización? Es nuestro país. No están a 13.000 kilómetros, como las Falkland Islands, que los argentinos llaman Islas Malvinas".
Malvinas Argentinas
No es una coincidencia que Sa’ar mencione el archipiélago austral. El canciller israelí busca evidenciar lo que considera una contradicción en la política exterior de Londres: el ejercicio de soberanía sobre territorios remotos mientras se objeta la presencia israelí en lugares con milenios de historia judía documentada.
Esta postura se suma a gestos previos de acercamiento hacia la administración de Javier Milei. En diciembre pasado, Sa’ar ya había marcado distancia de las actividades petroleras de una empresa privada israelí en el Atlántico Sur, tras una protesta formal de la Casa Rosada. En aquella oportunidad, el canciller lamentó el malestar generado y reconoció explícitamente la existencia de una "disputa de soberanía" que debe resolverse mediante el diálogo.
Desde Buenos Aires, el canciller Pablo Quirno valoró en su momento las declaraciones de su par israelí. El funcionario argentino subrayó que la Cuestión Malvinas debe canalizarse a través de negociaciones bilaterales, bajo el amparo del derecho internacional y las resoluciones de la ONU. Argentina mantiene una postura firme contra cualquier exploración unilateral de recursos naturales en la zona en disputa por parte de empresas de cualquier nacionalidad.
Tras el cruce en Nueva York, tanto Sa’ar como Quirno se trasladan este jueves a Washington para participar en la sesión inaugural de la Junta de Paz. Este foro, impulsado por Donald Trump, tiene como objetivo trazar una hoja de ruta para la reconstrucción de la Franja de Gaza y la estabilización de la región tras el conflicto con la organización terrorista Hamas.



