Un grupo de vecinos autoconvocados llevó adelante una protesta en Mar del Plata para reclamar mayor seguridad luego de una serie de hechos violentos que ocurrieron en la ciudad, entre ellos el femicidio de Mailén Antonich, y se registraron enfrentamientos con la Policía.
La manifestación comenzó alrededor del mediodía en la esquina de las calles Luro e Independencia y se dirigió hacia el Palacio Municipal, donde los participantes expresaron su descontento con la situación de inseguridad.
Posteriormente, se dividieron en dos grupos: uno se fue al Palacio de Tribunales para exigir justicia por Mailén Antonich, mientras que el otro se encaminó hacia la Jefatura Departamental.
Agentes policiales desplegaron un fuerte operativo en la Jefatura con el fin de evitar los disturbios. Sin embargo, los manifestantes intentaron tirar las rejas e ingresar al edificio. Pasadas las 14, los efectivos formaron un cordón policial y los vecinos comenzaron a enfrentarlos.
En ese momento, la Policía detuvo a uno de los manifestantes. La madre de Mailén se mostró indignada por esa situación y solicitó la liberación del hombre. “Los dos asesinos de mi hija están escoltados y aislados y a este chico lo cagar** a palos. Por favor, libérenlo. Lo entraron a los golpes”, expresó, en diálogo con la prensa.
La convocatoria surgió en respuesta a tres crímenes que sucedieron en menos de 24 horas. El domingo, Mailén Antonich, una chica de 24 años, asistió engañada a una falsa entrevista de trabajo y, al menos dos hombres, la asesinaron.
El sábado por la tarde, motochorros le dispararon en el pecho a un ferretero llamado Raúl Ricardo Ruiz, quien tenía 48 años, en su local ubicado sobre la avenida Libertad. El viernes, Alberto Rodríguez, un chofer de 68 años, fue asesinado por ladrones que le robaron el auto con el que realizaba viajes de aplicación.
El hartazgo de los vecinos
Los manifestantes denunciaron el aumento de la delincuencia y la violencia en la ciudad, y exigieron no solo mayor seguridad, sino también modificaciones en las leyes para prevenir estos hechos.
En diálogo con el diario local La Capital, una vecina llamada Claudia reclamó: “Queremos seguridad, no puede ser que los comerciantes de la ciudad tengan que vivir con miedo, asustados, encerrados en sus propias casas. En este país tiene que haber un cambio de leyes”.
“Sentimos indignación, porque es algo que venimos advirtiendo hace mucho tiempo. Crece el delito, la violencia y la criminalidad. Estas son crónicas de muertes anunciadas. Tienen la responsabilidad de brindarnos seguridad y nos han estado viendo la cara todo este tiempo”, expresó otra vecina.
AS



