Un hecho conmociona al partido de Pilar tras el fallecimiento de un niño de seis años en una propiedad ubicada sobre la calle Uruguay al 1700. El incidente ocurrió minutos antes de las 19:00 horas, cuando el menor, que padecía Trastorno del Espectro Autista (TEA), desapareció de la vista de sus familiares y terminó sumergido en una pileta de 1,80 metros de profundidad.
De acuerdo con las primeras reconstrucciones policiales, el niño habría quedado bajo la supuesta vigilancia de otra menor de edad. Fue su madre, de 34 años, quien advirtió la ausencia del pequeño al notar el regreso de la niña sin su hermano. Tras una búsqueda desesperada por los distintos sectores del predio, la familia localizó al menor en el fondo de la piscina.
La investigación judicial: ¿negligencia o accidente?
La Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°1 de Pilar, bajo la dirección del fiscal Raúl Casal, caratuló el caso como "Averiguación de causales de muerte". Los peritos analizan si la propiedad contaba con las medidas de seguridad reglamentarias, como cercos perimetrales en la zona de la pileta, y el grado de responsabilidad de los adultos presentes.
Varios testimonios recogidos en el lugar y versiones de testigos en redes sociales aportaron datos que el fiscal busca corroborar. Algunos presentes señalaron que el grupo de adultos realizaba un consumo de alcohol prolongado desde su llegada a la quinta. Asimismo, trascendió que el niño poseía una traqueotomía, lo que agravaba su condición de vulnerabilidad ante un accidente acuático.
Tras el hallazgo del cuerpo, la familia solicitó asistencia de inmediato. Una unidad del SAME arribó al domicilio en pocos minutos, pero los profesionales de salud no lograron reanimar al menor, quien ya no presentaba signos vitales al momento del arribo médico.
Debido a la edad de la víctima y la naturaleza del suceso, también tomó intervención la Fiscalía de Menores e Incapaces de Pilar. El personal de la Comisaría Pilar 1° procedió a preservar la escena para las pericias de rigor. En las próximas horas, la autopsia será clave para determinar con precisión el tiempo que el niño permaneció bajo el agua y confirmar las causas exactas del deceso.



