El oficialismo en la Cámara Alta enfrenta un nuevo escenario de debate interno que expone la convivencia de diferentes criterios dentro de la bancada de La Libertad Avanza (LLA). La decisión de la Casa Rosada de retirar la postulación de María Verónica Michelli para el Tribunal Oral Federal N.º 3 de La Plata abrió una grieta entre la conducción del bloque, encabezada por Patricia Bullrich, y la estrategia del Poder Ejecutivo.
En este contexto, las expresiones de disidencia interna sumaron un nuevo respaldo legislativo. El parlamentario formoseño Francisco Paoltroni ratificó públicamente su rechazo a la marcha atrás en el nombramiento de la magistrada, sumándose a la posición de la jefa de la bancada de Senadores. El eje del conflicto radica en el parentesco de la postulante con el periodista de investigación Hugo Alconada Mon, un elemento que en los pasillos de Balcarce 50 motivó la cancelación de su promoción.
Objeciones institucionales en el Senado: "Límites que no se cruzan"
El debate parlamentario por las designaciones judiciales vuelve a poner a prueba la disciplina del bloque libertario. Lejos de alinearse de manera automática con las directivas de la Jefatura de Gabinete o la Secretaría General de la Presidencia, sectores del espacio reclaman un mayor celo por los procedimientos institucionales en el Poder Legislativo. "Planto mi disidencia cuando considero que no hay acuerdo, tal como ocurrió en su momento con la postulación de Ariel Lijo para la Corte Suprema de Justicia", argumentaron desde el sector disidente, buscando diferenciar el alineamiento con el programa económico de las decisiones de orden ético y judicial.
El malestar central radica en el costo político de revertir dictámenes que ya contaban con un consenso previo en las comisiones de la Cámara Alta. Quienes rechazan la marcha atrás sostienen que obligar a los legisladores a votar en sentido contrario de lo firmado debilita la autoridad del cuerpo legislativo y transmite señales equívocas a los restantes poderes del Estado.
Los frentes de conflicto interno y los reclamos al Ejecutivo
La controversia por los despachos judiciales no es el único factor de fricción que mencionan los despachos oficialistas. Las observaciones internas se extienden a otras áreas del organigrama estatal y exigen un cumplimiento estricto de las normativas de transparencia:
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Designaciones en la Corte: El pliego del juez federal Ariel Lijo se mantiene como el principal antecedente de división de criterios dentro de la fuerza de gobierno.
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Declaraciones Juradas: Existe un marcado malestar por las demoras en la presentación de las declaraciones patrimoniales obligatorias por parte de figuras de la primera línea del gabinete nacional, entre ellos el actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
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Autonomía Legislativa: Miembros de la bancada oficialista rechazan la noción de actuar como un bloque que convalida decisiones externas de forma automática, argumentando que la coherencia con los votantes exige debate propio.



