Mohsen Soltani Tehrani, encargado de negocios de Irán en Argentina, expresó su rechazo a la decisión del gobierno de Javier Milei de declararlo persona non grata y ordenarle abandonar el país en un plazo de 48 horas. Esta medida se produce en medio de una escalada diplomática sin precedentes recientes entre ambos países.
En declaraciones antes de partir hacia Teherán, Soltani afirmó que “expulsar al único diplomático no favorece a la Argentina, sino que empeora aún más las cosas”.
La Cancillería argentina anunció la expulsión como respuesta a un comunicado iraní que cuestionó la declaración oficial argentina que catalogó a la Guardia Revolucionaria Islámica como una organización terrorista.
El diplomático rechazó los argumentos de la Cancillería y acusó al gobierno argentino de alinearse políticamente con Estados Unidos e Israel. “No es una decisión soberana sumarse a una guerra ilegal contra toda norma internacional”, sostuvo, refiriéndose al conflicto iniciado el 28 de febrero con el bombardeo que causó la muerte del ayatollah Alí Jamenei.
Soltani también criticó las declaraciones del presidente Milei sobre un posible apoyo logístico argentino a la ofensiva contra Irán. “Decir que Argentina es parte de la agresión contra Irán y que ‘vamos a ganar la guerra’ es algo muy grave”, enfatizó.
En esa línea, advirtió que esta postura podría acarrear consecuencias concretas, incluso sin participación militar directa. “Aunque no tengan capacidad de enviar tropas, solo decirlo tiene impacto. Las decisiones del Presidente pueden traer consecuencias”, añadió.
A pesar del endurecimiento de las relaciones diplomáticas, el funcionario iraní destacó que no consideran a Argentina como un enemigo y que “muchos ciudadanos no están de acuerdo con esto”. Además, sugirió que la posición oficial podría estar motivada por intereses políticos internos.
Soltani también cuestionó la forma en que se llevó a cabo su expulsión. “Me dieron 48 horas en medio de un fin de semana largo, siendo el único diplomático en la embajada. Tengo que resolver contratos, cuentas y pasajes. Pedimos más tiempo, pero fue rechazado”, explicó.
Desde el gobierno argentino, la medida fue fundamentada en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que permite declarar persona non grata a un representante extranjero sin obligación de justificar la decisión. La Cancillería sostuvo que la expulsión responde a “acusaciones falsas, ofensivas e improcedentes” de Teherán y reafirmó que Argentina “no tolerará agravios ni injerencias indebidas”.




