El presidente estadounidense Donald Trump anunció la extensión del alto el fuego con Irán, aunque mantendrá vigente el bloqueo naval en los puertos iraníes. Esta medida busca dar espacio para que el régimen iraní unifique su postura en las negociaciones diplomáticas, en respuesta a una solicitud del gobierno de Pakistán, que actúa como mediador en el conflicto.
Mediante sus redes sociales, Trump informó que las Fuerzas Armadas seguirán implementando el bloqueo y permanecerán preparadas para actuar, extendiendo la tregua hasta que Irán presente una propuesta consensuada. El mandatario señaló que la administración estadounidense mantendrá la presión hasta que el régimen avance en el proceso de diálogo.
El presidente justificó la medida al señalar que el gobierno iraní se encuentra profundamente dividido y que la suspensión de las hostilidades permitirá presentar una propuesta unificada, tal como lo solicitaron el mediador Asim Munir y el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif. Sin embargo, aclaró que el bloqueo y la presión militar continuarán en vigor.
El líder republicano comunicó la decisión luego de una reunión de emergencia en la Casa Blanca con altos funcionarios de Seguridad Nacional, entre ellos el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner.
El vicepresidente tenía previsto viajar a Islamabad para una segunda ronda de negociaciones diplomáticas, pero la visita fue suspendida ante la falta de confirmación oficial de la participación de Irán. En declaraciones a la prensa, Trump advirtió que, si bien desea evitar una escalada, la tregua no se extenderá indefinidamente y que, en caso de no avanzar, Estados Unidos retomará la ofensiva militar.
Desde Teherán, la delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento Mohamad Baqer Qalibaf, rechazó negociar bajo amenazas: “No aceptamos negociaciones bajo la sombra de la amenaza”, declaró Qalibaf, en un mensaje difundido durante la madrugada.
Por su parte, el ministro de Exteriores Abbas Araqchi calificó el bloqueo naval como “un acto de guerra y una violación del alto el fuego”, y advirtió que abordar buques mercantes y retener tripulaciones representa una infracción grave de las normas internacionales.




