El frágil escenario de distensión en Medio Oriente terminó por desmoronarse. En el marco de la cumbre de líderes de la OTAN celebrada en Ankara, Turquía, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la ruptura definitiva del memorando marco de alto el fuego con Irán. Con declaraciones de extrema dureza, el mandatario republicano dio por cerradas las instancias de entendimiento bilateral, al considerar que dialogar con las autoridades de Teherán representa una "pérdida de tiempo".
La determinación de la Casa Blanca llega como corolario de una nueva secuencia de hostilidades militares en la región del Golfo. Según detalló el propio Trump, las fuerzas norteamericanas ejecutaron una ofensiva a gran escala contra posiciones iraníes en represalia por ataques previos perpetrados contra tres embarcaciones comerciales que navegaban por el estratégico Estrecho de Ormuz.
Escalada militar y represalias cruzadas
La ruptura del pacto —que se había rubricado inicialmente el pasado 8 de abril— se aceleró tras el reinicio de las operaciones con cohetes por parte de las milicias iraníes. El quiebre del cese al fuego reactivó el enfrentamiento directo entre ambas potencias:
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La contraofensiva de EE.UU.: El Pentágono coordinó bombardeos de precisión sobre objetivos estratégicos en territorio controlado por el régimen islámico.
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La respuesta de la Guardia Revolucionaria: La fuerza militar de élite iraní afirmó haber respondido al ataque mediante la destrucción de 85 instalaciones operativas estadounidenses distribuidas en Bahréin y Kuwait, además del derribo de un vehículo aéreo no tripulado MQ-9.
El mandatario estadounidense justificó la contundencia de la respuesta militar acusando al gobierno iraní de violar sistemáticamente los compromisos asumidos en materia de no proliferación. "Cerramos un acuerdo para que no hubiera armas nucleares y luego salen a declarar ante la prensa que ni siquiera se habló del tema. Mienten de manera reiterada", fustigó.
Impacto económico global y denuncias por represión
El portazo de Washington al proceso de paz tuvo una repercusión inmediata en las variables financieras internacionales. Los mercados reaccionaron con volatilidad y el precio del petróleo crudo experimentó un alza del 5% en pocas horas. La suba se vio apuntalada por la previa revocación de los permisos que permitían a Irán comercializar su petróleo en los circuitos formales de Occidente.
Por otra parte, Trump aprovechó su intervención ante los aliados de la Alianza Atlántica para denunciar la situación interna que atraviesa la población bajo el mando del gobierno teocrático. El jefe de Estado norteamericano aseguró que las fuerzas de seguridad locales ejercieron una represión brutal contra las manifestaciones ciudadanas de principios de año, estimando el número de víctimas en cifras significativamente superiores a las reportadas por agencias internacionales, en un escenario donde la población civil carece de medios para defenderse frente al despliegue militar del Estado.



