La eliminación de Alemania en los 16avos de final del Mundial 2026 a manos de Paraguay provocó una profunda autocrítica en el fútbol alemán. Lothar Matthäus, histórico excapitán y campeón del mundo en 1990, expuso en su programa Bild Lothar geht los ("Lothar se desahoga") una serie de conflictos internos que habrían afectado al plantel durante el torneo.
Matthäus señaló que la convivencia en la concentración se vio perturbada por la presencia anticipada de familiares de los jugadores. "Hay mucho que analizar, tanto dentro como fuera del campo. Hubo problemas relacionados con las esposas, las familias, los vuelos y la organización en general", afirmó.
En ese sentido, según precisó el medio alemán Bild, el exmediocampista cuestionó la decisión: "No entiendo por qué las familias tienen que estar presentes desde el comienzo del torneo".
Luego, detalló que existieron diferencias en los permisos para que algunos jugadores viajaran con sus madres en vuelos privados, mientras que otros solo pudieron hacerlo con esposas e hijos o debieron recurrir a vuelos comerciales para que sus familiares los acompañaran.
Estas desigualdades generaron "enojo y descontento" entre los futbolistas, aunque no trascendieron públicamente. "Luego se habló de opciones de viaje, de reservas de hotel. Todo eso fue tema de conversación dentro del equipo. Nunca salió en los medios, pero sé que fue un tema de discusión", añadió Matthäus.
De hecho, reveló que hubo tensiones específicas respecto a ese tema dentro del vestuario: "Un jugador estaba enfadado con otro porque a la madre de uno se le permitió viajar en avión, mientras que a la esposa e hijos de otro se les permitió hacerlo. Los demás tuvieron que tomar un vuelo comercial".
A modo de conclusión, el exfutbolista dijo que "existió una agitación considerable que no se reflejó hacia el exterior", y aseguró que "el enfoque simplemente no estuvo puesto en el Mundial" debido a la constante presencia y actividades familiares.
“Ni siquiera llevaban dos semanas en Estados Unidos y ya estaban allí las familias”, señaló y propuso que las visitas deberían haberse permitido recién en etapas avanzadas del torneo, como los cuartos de final, cuando el equipo hubiera alcanzado un logro importante.
AS



