Una tortura

Por: María Julia Oliván @mjolivan

SALTA. 2012.

Mirar las imágenes es una tortura. No mirarlas, es entrar en negación. En SALTA SE  TORTURA. Y encima se tortura desde siempre. A finales de los 90, estuve varias veces en el departamento de Guemes, que queda en el límite con Jujuy y a casi 400 kilómetros de la Salta Capital. Pasaba por allí la misma ruta 34 que conduce a al Departamento de General Mosconi.

Mosconi es el municipio petrolero que nació y creció abrazando la YPF pujante de mediados de siglo. El hospital, la escuela, el centro de formación profesional y casi todo lo que funcionaba ahí era de YPF. Todos ahí fueron petroleros. Todos ahí fueron después pobres y desocupados. Y muchos ahí, fueron piqueteros.

Los piqueteros me contaron de las torturas de los policías salteños. Una  mil veces contaron de esos maltratos y yo lo denuncié en televisión y en la Revista Veintiuno.

  La Ciudad de Salta fue elegida entre las mejores de Sudamérica por su arquitectura

Pasaron más de 10 años de eso y TODAVIA SE TORTURA.

No amerita la tapa de los diarios? No nos asustamos más con la tortura ahora que hicimos catarsis en la militancia kirchnerista y metimos a los torturadores de los 70 presos?

Los torturadores del 2012 no son tan malos como los de antes?

Cuánto tiempo más vamos a aguantar que entre nosotros, haya argentinos, mayormente pobres y alejados de los grandes centros de generación de información que los torturen como a perros?

Nadie tiene nada para decir?

NO HAY CADENA NACIONAL PARA HABLAR DE ESTO?

Pura mierda.

 

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