Luego de que se confirmara un incremento del 12,5% para los integrantes del Senado, producto de la paritaria de los trabajadores legislativos, la vicepresidenta Victoria Villarruel salió al cruce de las críticas y deslindó responsabilidades sobre la medida.
A través de sus canales oficiales, Villarruel fue tajante al explicar su rol institucional: "Como vicepresidenta no soy senadora y no decido cuánto cobran. Eso lo deciden ellos". En un intento por canalizar el descontento social, la titular del Senado propuso formalmente que los legisladores que no deseen percibir el aumento lo deriven a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, mediante un convenio ya vigente.
IMPORTANTE
A los operadores malintencionados:
Como Vicepresidente NO soy senador y no decido cuánto cobran. Eso lo deciden ellos.
Tampoco decido cuántos asesores tienen y qué sueldos les pagan.
Solo puedo ofrecer que el aumento que cobran en las paritarias de los…
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) March 12, 2026
Radiografía del aumento
El incremento responde al cierre de las paritarias de los gremios del sector, impactando directamente en la fórmula que rige las dietas. El nuevo esquema salarial se desglosa de la siguiente manera:
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Valor del módulo: Se fijó en $2.874,26 a partir de mayo.
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Composición del haber: Los senadores perciben un total de 4.000 módulos (2.000 de dieta, 1.000 por gastos de representación y 500 por desarraigo).
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Impacto final: El sueldo bruto ascenderá a los 11,5 millones de pesos.
A pesar de la magnitud de las cifras, en los pasillos del Palacio Legislativo se remarca una asimetría persistente: los ingresos parlamentarios continúan rezagados frente a los 20 millones de pesos que perciben directores de empresas estatales como YPF o jueces federales.
El bloque de La Libertad Avanza (LLA), respaldado por la ministra Patricia Bullrich, emitió un comunicado de rechazo absoluto a la medida. El sector más alineado con el Poder Ejecutivo sostiene que los salarios públicos deben ser el primer ejemplo de austeridad en el marco del ajuste fiscal. "Consideramos que nuestros salarios no deben ser aumentados", reza el documento difundido por el oficialismo, marcando una clara división con el resto de las bancadas.



