La vicepresidenta Victoria Villarruel sorprendió esta semana al presentar dos denuncias en los tribunales de Comodoro Py. Una contra el exministro de Defensa Luis Petri y otra contra los periodistas Eduardo Feinmann y Pablo Rossi. Los cargos incluyen calumnias, injurias, amenazas contra el orden público y hasta la figura de “coerción ideológica”, prevista en el artículo 213 bis del Código Penal, con penas de hasta ocho años de prisión.
La decisión judicial generó una inmediata reacción de los acusados. Petri, que hoy se muestra alineado con el presidente Javier Milei, cuestionó la denuncia y la calificó como un intento de “presencia mediática”. “Yo estoy concentrado en que al Gobierno le vaya bien. Me llama la atención que quienes nunca ayudaron al Presidente pierdan tiempo en denuncias sin sentido”, declaró. Además, sostuvo que Villarruel “hace tiempo perdió la confianza de Milei” y la acusó de ser funcional a la oposición durante la apertura de sesiones ordinarias.
La respuesta irónica de Feinmann y Rossi
Los periodistas de A24 reaccionaron con sarcasmo. Feinmann escribió en X: “Una cucarda más en el pecho”, mientras Rossi definió la denuncia como “una torpeza mayúscula”. En su programa televisivo, ambos se burlaron de la situación: “Vamos a ver quién va primero preso”, ironizó Feinmann, vestido con un traje a rayas para reforzar la broma. Rossi replicó: “Yo sabía que íbamos a terminar juntos”. El abogado y periodista Gabriel Iezzi asumió la defensa de los conductores y ya se presentó en tribunales para acceder al expediente.
La disputa entre Villarruel y Petri no es novedad. Desde el inicio del gobierno libertario, la vicepresidenta esperaba controlar los ministerios de Seguridad y Defensa, pero Milei decidió entregarlos a Patricia Bullrich y al propio Petri, lo que marcó el inicio de una relación conflictiva.
Cucarda...es Cucarda, NO kukarda.
Cucarda es una roseta o escarapela que se usa como distinción o premio.
No sean brutos @altoque_ok https://t.co/AF9U3hwDqh— Eduardo Feinmann (@edufeiok) March 13, 2026
El último cruce se produjo tras la apertura de sesiones del Congreso, cuando Petri acusó a Villarruel de haber favorecido a la oposición y de “apostar al fracaso del Gobierno”. La vicepresidenta respondió en redes sociales recordando problemas en la obra social de las Fuerzas Armadas durante la gestión de Petri y lo acusó de “vaciamiento”. El exministro redobló la apuesta y la llamó directamente “golpista”.
El episodio refleja las tensiones internas en el oficialismo. Villarruel, compañera de fórmula de Milei, ha mostrado diferencias con el rumbo del Gobierno y con algunos de sus aliados. La denuncia contra Petri y dos periodistas amplifica esas grietas y abre un frente judicial que podría prolongarse en el tiempo. Mientras tanto, los acusados insisten en que se trata de una maniobra política sin sustento legal. La vicepresidenta, en cambio, asegura que las acusaciones en su contra deben ser respondidas en tribunales.



