El pasado martes por la noche, el tradicional bodegón El Ciudadano, ubicado en San Justo, partido de La Matanza, fue escenario de un robo violento que conmocionó a la comunidad. Tres delincuentes armados ingresaron al restaurante con la intención de robar, golpearon a los empleados y despojaron a los comensales de sus pertenencias.
Según relató Sebastián, propietario del local con más de 54 años de historia, el incidente comenzó cuando un hombre y su hijo de 11 años esperaban un pedido de empanadas en la puerta del establecimiento, a bordo de una camioneta Volkswagen Amarok V6. “El dueño de la camioneta había hecho un pedido, que demoraba entre 5 y 10 minutos porque eran unas empanadas. Salen a esperar afuera, el dueño venía del hospital Italiano que había ido a retirar unas recetas. Le estaba mandando fotos de esas recetas a la mujer desde adentro de la camioneta, y cuando se baja estos delincuentes lo ven y ahí empieza todo”, explicó.
Los ladrones aprovecharon ese momento para sorprenderlos por la espalda. Padre e hijo ingresaron rápidamente al restaurante buscando refugio, pero fueron seguidos por los tres asaltantes, quienes portaban armas y vestían guantes de látex amarillos. En las imágenes registradas por las cámaras de seguridad, se observa cómo uno de los atacantes apuntó con el arma a la cabeza del menor mientras su padre lo arrastraba hacia el fondo del local para protegerlo.
Mientras tanto, los otros delincuentes amenazaron y robaron a los pocos clientes presentes, generando un clima de terror entre los comensales. En menos de un minuto, lograron sustraer pertenencias, agredir físicamente a los empleados y darse a la fuga en un Volkswagen Polo gris, sin poder llevarse la camioneta que era el objetivo inicial.
“El objetivo era la Amarok, pero una vez que entraron al local aprovecharon y se llevaron de todo. A nosotros no nos faltó nada. No atacaron la caja y mi celular que estaba arriba de la caja tampoco se lo llevaron. Pero el chico del delivery se llevó la peor parte porque le pegaron algunos culatazos”, lamentó Sebastián.
Consultado sobre la inseguridad en la zona, el dueño del bodegón manifestó que, aunque no cree que exista una zona liberada, la Policía no da abasto para atender los casos. “Acá hablan de una zona liberada, pero yo no creo que sea así. La Policía no da abasto. El patrullero tardó media hora el otro día, y la comisaría está a 5 cuadras”, explicó.
Finalmente, Sebastián hizo un llamado a las autoridades para aumentar la seguridad y proteger tanto a los comerciantes como a los vecinos del partido de La Matanza, que atraviesa una creciente preocupación por los hechos delictivos.



