YPF firmó con la italiana ENI y la árabe XRG un acuerdo avanzar con el megaproyecto Argentina GNL (gas natural licuado), y el presidente de la petrolera argentina, Horacio Marín, detalló que implicará para el país 20.000 millones de dólares en infraestructura, 10.000 millones en pozos petroleros y la creación de hasta 50.000 puestos de trabajo.
Marín detalló que el acuerdo ya es vinculante y que las empresas avanzan en la movilización de capital para alcanzar la decisión final de inversión (FID), prevista para la segunda mitad de este año, y el cierre del financiamiento.
Sostuvo que “toda la plata que hay que invertir durante este año para lograr el financiamiento final y empezar las obras que van a ser gigantes” y remarcó el interés de bancos internacionales, como JP Morgan, para sumarse al proyecto.
La infraestructura prevista abarca, además del gasoducto, oleoductos, poliductos, plantas de separación para el tratamiento de LPG (gas licuado de petróleo) y unidades de fraccionamiento de etano. “Vamos a tener etano fraccionado para exportarlo, y espero que haya inversiones para hacer más petroquímica en Argentina”, indicó Marín.
El proyecto incluye la instalación de plantas flotantes de licuefacción frente a la costa de Río Negro, a cinco kilómetros de tierra firme. Allí operarán enormes barcos sin motor propio, que funcionarán como “superheladeras” para transformar el gas en líquido a -160 °C.
“Estos proyectos de tanta inversión, atrasarse un año o dos es letal. Se pierde muchísimo valor para los accionistas y para la Argentina”, subrayó el titular de YPF.
Las exportaciones comenzarán a partir de cuatro años después de la firma de la decisión final de inversión, es decir que se prevén para 2030. La carga de gas licuado se realizará a través de buques metaneros, que distribuirán la producción principalmente a mercados de Europa y Asia.
Cada aspecto del desarrollo, desde la producción y procesamiento hasta el transporte y exportación, se encuentra integrado en el plan de trabajo conjunto.
El proyecto apunta a traducir el potencial energético de Vaca Muerta en divisas y empleo, diversificando la matriz exportadora argentina. Con esta iniciativa, la empresa estatal busca consolidarse como operadora shale de clase mundial y gran exportadora de hidrocarburos hacia 2031.



