Esta performance propone un recorrido clínico-biográfico que invita a percibir el tiempo, o los tiempos, de la respiración como un ejercicio vital. A partir de esta premisa, la pieza pone el foco en aquello que suele pasar desapercibido: ese acto automático que, sin embargo, sostiene la vida.
Si la respiración es vida, entonces la vida podría ser todo eso que sucede mientras se inhala y exhala de manera inconsciente. Pero, cuando el cuerpo se vuelve protagonista, la perspectiva cambia: respirar deja de ser un acto invisible para convertirse en acción, en esfuerzo y, en definitiva, en existencia.

En esa línea, la obra se construye como un elogio al riesgo, al tiempo y a las conductas de cuidado. También recorre temas como las redes de contención afectiva, el dolor, el alivio, el goce, la danza, las cicatrices, las decisiones, los límites, los rituales, la incertidumbre y los procesos. Por sobre todas las cosas, se presenta como un elogio a la pulsión vital.
La dramaturgia y la performance están a cargo de Pilar Ruiz, quien cuenta con una amplia trayectoria en la escena teatral de Buenos Aires, con obras reconocidas tanto a nivel local como internacional.

El equipo creativo se completa con la realización audiovisual de Mariel Méndez y Azul Carrasco, el diseño sonoro y musical de Gastón Poirier y el diseño de iluminación de Diego Becker, mientras que la escenografía fue realizada por Ariel Vaccaro.
La dirección general está a cargo de Andrés Molina, Pilar Ruiz y Romina Oslé, con producción general de Poética Resiliencia y producción ejecutiva de Romina Ciera.
Las entradas se pueden reservar a través de Alternativa Teatral. Para más información, se puede visitar el Instagram de la obra: @respirarok.



