La exitosa serie argentina regresa a Netflix con su cuarta temporada, que marca el cierre definitivo de la historia de Vicky. La nueva entrega, estrenada el 29 de abril de 2026, presenta un desenlace cargado de tensión emocional, en el que la protagonista deberá enfrentarse a sus contradicciones más profundas, en medio de un contexto donde todo lo que creía estable comienza a resquebrajarse.
En esta etapa final, Vicky intenta sostener una versión “mejorada” de sí misma mientras todo a su alrededor comienza a colapsar. Lo que parecía estabilidad, en el amor, la amistad y su vida profesional, se convierte en un terreno frágil donde los celos, la inseguridad y la comparación constante vuelven a aparecer con más fuerza que nunca. A lo largo de los nuevos episodios, la protagonista se enfrenta a decisiones que ya no puede seguir evitando: vínculos que cambian, verdades incómodas que salen a la luz y un pasado que insiste en irrumpir en su presente. En ese proceso, no solo evolucionan sus relaciones, sino también su forma de verse a sí misma.
Con un tono más introspectivo y una mayor carga dramática, la temporada profundiza en una de las preguntas centrales de la serie: si es posible dejar de compararse con otros cuando la envidia forma parte de la identidad, o si el verdadero cambio consiste en aprender a convivir con ella.
El elenco principal se mantiene con Griselda Siciliani en el papel de Vicky, acompañada por Esteban Lamothe como Matías y Pilar Gamboa, Violeta Urtizberea y Marina Bellati, entre otras figuras que continúan desarrollando el entramado de vínculos que caracteriza a la serie.
A ellos se suman personajes que ganan mayor peso en esta última etapa, como el de Nora, interpretado por Julieta Cardinali, y participaciones especiales que amplían el universo narrativo de la historia.
Desde su estreno en 2024, Envidiosa se consolidó como una de las ficciones argentinas más exitosas de la plataforma, destacándose por su combinación de humor ácido, drama íntimo y un retrato honesto de los vínculos contemporáneos. Con esta cuarta temporada, la serie se despide apostando por un cierre más emocional y reflexivo, fiel a la evolución de su protagonista.



