Los precios de los alquileres en el Gran Buenos Aires cerraron diciembre con incrementos interanuales que superaron ampliamente la inflación, profundizando la brecha entre el costo de la vivienda y el crecimiento de los ingresos de los inquilinos.
De acuerdo con el informe más reciente de Reporte Inmobiliario, los departamentos en alquiler en el conurbano bonaerense registraron subas superiores al 50% en el último año, frente a una inflación general del 31,3% en ese mismo período.
El estudio detalla que los departamentos de dos ambientes acumularon un aumento promedio del 52% interanual, mientras que los de tres ambientes crecieron un 51,6%, casi el doble del índice inflacionario, una tendencia persistente que mantiene a los inquilinos bajo presión.
Más allá del ritmo de los aumentos, el informe destaca que los valores alcanzados ya son elevados. En diciembre, el alquiler promedio de departamentos estándar usados, sin amenities, superó el millón de pesos mensuales para las unidades de tres ambientes, con un valor de referencia de $1.027.269.
En tanto, los departamentos de un dormitorio rondaron los $741.923 mensuales, cifras que anteriormente solo se veían en ciertos barrios de la Ciudad de Buenos Aires.
Un dato relevante del informe es que, en promedio, los precios de los alquileres en el conurbano ya superan a los de la Ciudad Autónoma para tipologías similares. Esta situación se atribuye a la menor oferta estructural de departamentos en el Gran Buenos Aires, donde en años recientes se construyeron menos edificios residenciales en propiedad horizontal, lo que impacta directamente en los precios a pesar de una demanda más cautelosa.
La tendencia se manifiesta en distintas zonas del conurbano. En el norte, localidades como Vicente López, Martínez y Olivos presentan los alquileres más altos, con departamentos de tres ambientes que superan cómodamente el millón de pesos, alcanzando picos de hasta $2 millones mensuales.
En contraste, en el sur y el oeste los precios promedio son más bajos, pero los aumentos interanuales siguen un patrón similar, consolidando un escenario de encarecimiento sostenido.
El informe también subraya que, aunque la tasa de incremento del último trimestre fue una de las más moderadas en años recientes, la derogación de la antigua Ley de Alquileres modificó las reglas del mercado. Esto redujo el riesgo para los propietarios y atrajo nuevamente a inversores, aunque sin un impacto inmediato en la expansión de la oferta disponible.
Por su parte, la Ciudad de Buenos Aires experimentó durante el último año aumentos más alineados con la inflación general, impulsados por una mayor cantidad de desarrollos nuevos y una oferta más amplia en el mercado inmobiliario.



