La jornada estuvo marcada por un fuerte giro en los mercados internacionales a partir de una señal de distensión geopolítica que impactó de lleno en el precio de la energía. El petróleo registró una abrupta caída del 11% y quedó debajo de los 100 dólares el barril por primera vez en las últimas dos semanas, en un movimiento que sorprendió a los operadores y revirtió la tendencia alcista que venía predominando desde el inicio del conflicto en Medio Oriente.
A nivel local, los activos argentinos que cotizan en Nueva York mostraron una reacción favorable. Tanto acciones como bonos operaban en alza, en sintonía con el mejor clima internacional. El riesgo país se ubicaba en 608 puntos básicos, lo que representaba una caída de 25 unidades respecto de la jornada previa.
Dentro del segmento de ADR, algunas compañías lideraron las subas, con incrementos que llegaron hasta el 7%. Entre las más destacadas se encontraron Banco Supervielle, Loma Negra y BBVA, que se vieron favorecidas por la mejora en el apetito por riesgo en los mercados emergentes.
El retroceso en las cotizaciones del crudo se produjo luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que mantuvo “conversaciones muy positivas” con Irán y decidiera postergar eventuales ofensivas contra instalaciones energéticas iraníes. La declaración fue interpretada por el mercado como una señal concreta de alivio en las tensiones en Medio Oriente, una región clave para el abastecimiento global de petróleo.
En ese contexto, el precio del Brent crude oil (referencia internacional) llegó a desplomarse hasta un 14% intradiario, pasando de los 108 dólares por barril en la apertura a ubicarse en torno a los 96 dólares tras conocerse las declaraciones del mandatario estadounidense. La caída no solo implicó un freno a la escalada reciente, sino que también alejó, al menos por el momento, las proyecciones que anticipaban un nuevo testeo de los máximos de 120 dólares alcanzados en abril de 2022.
La reacción positiva no tardó en trasladarse a los mercados financieros globales. Las principales bolsas europeas, que habían iniciado la jornada con pérdidas superiores al 2%, lograron revertir la tendencia y cerraban con subas cercanas al 1%, impulsadas por la menor percepción de riesgo. En Wall Street, el índice Dow Jones Industrial Average también operaba en terreno positivo, con avances del orden del 1%.
Hasta antes de este cambio de escenario, el petróleo venía registrando una sostenida tendencia alcista impulsada por las preocupaciones en torno a la guerra y sus posibles consecuencias sobre la oferta global de energía. De hecho, el crudo había alcanzado recientemente sus niveles más altos de los últimos cuatro años, en un contexto de creciente incertidumbre.



