En el marco de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Washington, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo del programa económico y aseguró que el Gobierno avanzará con reformas estructurales, con el objetivo de mejorar la competitividad y atraer inversiones.
Durante la exposición, ambos funcionarios coincidieron en que la estrategia oficial no se modificará y que continuará enfocada en la transformación de la economía.
En ese sentido, Caputo afirmó que la prioridad es “reducir lo que llamamos el costo argentino”, y detalló que ese objetivo se abordará a través de tres ejes: “Bajar impuestos, reducir regulaciones y mejorar la logística”.
El ministro remarcó además que el Gobierno mantendrá su hoja de ruta sin cambios: “Esta es la primera vez que tomamos este camino y no nos vamos a mover ni un centímetro de él para continuar con nuestras reformas estructurales. Ahora estamos en una posición mucho mejor porque después de las elecciones de medio término tenemos un Congreso mucho más alineado con nuestras políticas. Así que eso también nos permitirá seguir enviando leyes al Congreso para continuar en este camino de reformas”.
En esa línea, cuestionó herramientas utilizadas en el pasado para ganar competitividad. “Necesitamos ser más competitivos, pero lo estamos haciendo bajando impuestos, reduciendo regulaciones, mejorando la logística, y no a través de la vieja forma que los políticos solían usar en Argentina, que era mediante mega devaluaciones para ocultar la falta de productividad”, sostuvo.
Por su parte, Bausili defendió el actual esquema cambiario y destacó la resiliencia del sistema tras episodios de volatilidad. “Tenemos un régimen cambiario que prevalece después de un ataque tan fuerte como el que atravesamos”, afirmó, y agregó que en los últimos meses se registró una baja en la volatilidad y en las tasas de interés.
El titular del Banco Central consideró que el proceso de ajuste de precios relativos está cerca de concluir: “En un contexto de estabilidad cambiaria, donde los precios relativos todavía se están acomodando, esperamos que este sea un proceso que ya esté llegando a su fin”. Asimismo, atribuyó la mayor capacidad de respuesta de la economía a “la solidez de los pilares del programa económico y las reformas que ya se han llevado a cabo”.
Caputo, en tanto, subrayó que el programa económico se mantiene pese a los impactos internacionales sobre los precios de commodities como el petróleo y la carne. “Nuestro enfoque en términos de política monetaria sigue centrado en las tendencias subyacentes de la inflación y no en reaccionar a shocks en precios relativos”, explicó. En ese sentido, indicó que el Banco Central sostiene una “postura monetaria restrictiva” desde hace seis meses y que no prevé cambios hasta que la inflación local converja a niveles internacionales.
Bausili también hizo foco en la construcción de confianza como un factor clave. “Lo que esperamos es haber construido credibilidad, que será una herramienta muy importante”, señaló. En cuanto a las reservas, precisó: “Estamos cerca de los US$6000 millones”.



