El Gobierno nacional celebró la aprobación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, alcanzado tras más de 25 años de negociaciones.
El canciller Pablo Quirno destacó el aval otorgado por la mayoría de los países del bloque europeo y sostuvo que el tratado de libre comercio representará “más comercio, más inversión y más empleo” tanto para los países del Mercosur como para la Unión Europea.
En un mensaje difundido a través de su cuenta de X, el jefe de la diplomacia argentina remarcó la postura del Gobierno nacional frente al acuerdo: “La Argentina liderada por el Presidente Javier Milei decide competir, producir y crecer con reglas claras y en libertad”.
MÁS COMERCIO, MÁS INVERSIÓN y MÁS EMPLEO:
✅ EL CONSEJO EUROPEO AUTORIZA LA FIRMA DEL ACUERDO MERCOSUR-UE
Luego de más de 30 años de negociaciones, firmaremos el 17 de enero en Paraguay un acuerdo histórico y el más ambicioso entre ambos bloques.
✅ Todos ganamos:
➡️ La…
— Pablo Quirno (@pabloquirno) January 9, 2026
En la misma línea, subrayó el impacto estratégico del acceso al mercado europeo al afirmar: “Todos ganamos: la Argentina y los países del MERCOSUR accederán de manera preferencial a la UE, la tercera economía global, un mercado de 450 millones de personas, que representa cerca del 15% del PBI mundial”.
Quirno también hizo hincapié en los beneficios arancelarios contemplados en el entendimiento. Según detalló, la Unión Europea “eliminará aranceles para el 92% de nuestras exportaciones y otorgará acceso preferencial para otro 7.5%”, lo que permitirá que “el 99% de las exportaciones agrícolas del MERCOSUR se verán beneficiadas”.
La aprobación del acuerdo se produjo este viernes, luego de un extenso proceso de negociaciones iniciado hace un cuarto de siglo. La votación habilitó a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a viajar a Asunción para formalizar la firma del convenio con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
El respaldo se alcanzó luego de que al menos el 65% de los países que integran la Unión Europea aceptaran las condiciones del acuerdo, a pesar de la oposición manifestada por Francia, Polonia e Irlanda. Un factor clave fue el cambio de postura de Italia, que en diciembre se había alineado con el rechazo impulsado por Francia y había bloqueado el consenso, pero que esta semana resaltó los “enormes beneficios” del tratado y votó a favor.
No obstante, aunque la firma se concrete en Asunción, el acuerdo no entrará en vigencia de manera inmediata, ya que deberá ser aprobado por el Parlamento Europeo. Ese proceso podría extenderse durante varias semanas y su resultado aún es incierto.



