El Gobierno nacional oficializó un incremento del 5,66% en las tarifas de gas que comenzará a regir desde el 1° de abril en todo el país. La medida fue instrumentada a través de resoluciones del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) publicadas en el Boletín Oficial y alcanza a todas las distribuidoras, en el marco del esquema de segmentación y reducción de subsidios vigente desde enero.
De acuerdo con la información oficial, el ajuste responde a dos factores centrales: la “caída del PIST en pesos por efecto del tipo de cambio, que reduce el costo del gas en el sistema” y la “aplicación del subsidio del 50% al gas por red (SEF), que impacta principalmente en los usuarios con asistencia”.
En ese sentido, desde el Ejecutivo señalaron que “la combinación de precios más bajos del gas y focalización de subsidios permite amortiguar el impacto en facturas”.
La normativa dispone que las empresas deberán incorporar en sus facturas el Precio Anual Uniforme (PAU) y, cuando corresponda, las bonificaciones del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Según lo previsto en el decreto 943/25, las bonificaciones “aplicarán exclusivamente sobre el costo promedio ponderado anualizado del precio que resulta del Plan Gas.Ar”, lo que implica que los descuentos quedarán concentrados en los usuarios que aún cuentan con subsidios, mientras que el resto abonará la tarifa plena.
El nuevo esquema forma parte de la estrategia oficial para racionalizar los subsidios y reducir el gasto público, con impacto directo en hogares y empresas en todo el país.
En el caso de Metrogas, distribuidora que opera en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, los valores se encuadran en la Revisión Quinquenal de Tarifas (RQT), que prevé 31 aumentos mensuales consecutivos entre 2025 y 2030.
Según la resolución 371/26, los usuarios residenciales sin subsidios pagarán desde $3824 en la categoría R1 en la Ciudad y $4416 en el conurbano, mientras que en la categoría R4 —la de mayor consumo— las facturas pueden alcanzar hasta $91.000 en la Ciudad de Buenos Aires.
Para el resto del país se establecen los mismos criterios tarifarios, aunque sin precisiones sobre montos por provincia o distribuidora, por lo que el valor final dependerá de cada región y compañía.



