El mercado financiero local mostró una fuerte reacción positiva luego de que la calificadora Fitch Ratings mejorara la perspectiva de la deuda argentina. En ese contexto, el riesgo país descendió con fuerza y las acciones de empresas nacionales que cotizan en Wall Street registraron subas de hasta el 10%.
En paralelo, el dólar oficial retrocedió y cerró a $1410 en el Banco Nación. En los segmentos financieros, el MEP se ubicó en $1425,92, mientras que el contado con liquidación (CCL) operó en $1480,12.
Por su parte, el índice de riesgo país elaborado por JPMorgan cayó más de 30 unidades y se posicionó en 522 puntos, reflejando una mejora en la percepción de los inversores sobre la capacidad de pago del país.
En la plaza neoyorquina, los papeles argentinos encabezaron las subas. Se destacaron Ternium (10,3%), Banco Macro (10,9%), Transportadora de Gas del Sur (9%) y Banco Supervielle (8,6%), en una jornada marcada por el optimismo financiero.
La agencia Fitch Ratings elevó la calificación crediticia del país
La mejora en los mercados se dio tras conocerse el último informe de Fitch, que elevó la calificación de riesgo crediticio a largo plazo (IDR) de Argentina —tanto en moneda extranjera como local— a “B-” desde “CCC+”, con perspectiva estable. La decisión representa un cambio significativo en la evaluación del riesgo soberano y podría facilitar el acceso a financiamiento externo.
Desde la agencia explicaron que “la calificación de Argentina refleja una mejora estructural en los saldos fiscales y externos, avances en las reformas económicas, mejores perspectivas para la acumulación de reservas de divisas y nuestra expectativa de que el gobierno obtendrá financiamiento suficiente para cubrir sus obligaciones de deuda”.
No obstante, también marcaron límites en el escenario actual: “La calificación se ve limitada por una posición de liquidez internacional que sigue siendo débil”.
Entre los factores que respaldaron la mejora, Fitch destacó el frente político y las “importantes victorias legislativas” del oficialismo, como la reforma laboral, las modificaciones en la Ley de Glaciares y la aprobación del Presupuesto 2026 con una “sólida base fiscal”.
De todos modos, el informe advierte sobre riesgos a mediano plazo vinculados al proceso electoral. “La oposición, hasta el momento, se mantiene débil y fragmentada. Sin embargo, el lento crecimiento económico y la persistente inflación están afectando la popularidad del gobierno.
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