La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, valoró los progresos alcanzados en el marco del programa vigente y subrayó señales de estabilización macroeconómica, en un contexto en el que el país busca destrabar un nuevo desembolso por US$1000 millones.
Luego de que se anunciara la aprobación técnica de la segunda revisión del acuerdo firmado en abril de 2025, Georgieva difundió un mensaje en el que resaltó “la consolidación de la estabilidad” y el fortalecimiento de las reservas internacionales.
“Nos complace anunciar el acuerdo a nivel técnico sobre la segunda revisión del programa con la Argentina. Se han logrado avances significativos en la consolidación de la estabilidad y la reconstrucción de las reservas externas para aumentar la resiliencia ante las crisis y apoyar la reducción de la pobreza. Esperamos concluir la revisión próximamente”, expresó la titular del FMI a través de sus redes sociales.
Pleased to announce Staff Level Agreement on Argentina’s EFF 2nd Review. Good progress in securing stability and rebuilding external buffers to increase resilience to shocks and support poverty reduction. We look forward to completing the review soon. https://t.co/5Nk7CMK9XH pic.twitter.com/j2kTnlI56J
— Kristalina Georgieva (@KGeorgieva) April 15, 2026
El visto bueno técnico, comunicado por el organismo, habilita el camino hacia un nuevo giro de fondos por US$1000 millones. Sin embargo, ese desembolso aún depende de la aprobación formal del directorio del Fondo, instancia que suele validar las evaluaciones previamente acordadas a nivel técnico.
“El personal del FMI y las autoridades argentinas han llegado a un acuerdo a nivel técnico sobre la segunda revisión del programa, lo que abre la posibilidad de acceder a unos US$1000 millones”, indicó el organismo en un comunicado oficial.
En ese documento, el FMI también ponderó una serie de medidas adoptadas por el Gobierno, entre ellas la aprobación del Presupuesto 2026, la Ley de Inocencia Fiscal, la reforma laboral, así como avances en acuerdos comerciales y políticas orientadas a incentivar inversiones, especialmente en el sector minero.
En paralelo, el organismo hizo foco en la evolución de las reservas. Señaló que el Banco Central acumuló US$5500 millones en lo que va del año y proyectó que las reservas netas podrían incrementarse en al menos US$8000 millones durante 2026.
Desde el punto de vista fiscal, el Fondo ratificó que el superávit continuará siendo el eje central del programa. En esa línea, indicó que el objetivo es alcanzar un superávit primario del 1,4% del PBI este año mediante un “control del gasto riguroso y continuo”. Además, sostuvo que reformas estructurales en materia tributaria, previsional y fiscal podrían fortalecer ese ancla en el mediano plazo.
En relación con la política monetaria, el FMI remarcó la necesidad de sostener una postura “suficientemente estricta”, acompañada por “medidas preventivas para contener la volatilidad de las tasas de interés”.
También detalló que la estrategia para afrontar vencimientos de deuda en dólares incluirá la emisión de bonos en moneda dura, la venta de activos públicos, operaciones de recompra con bancos centrales y financiamiento de organismos internacionales.
Finalmente, el organismo advirtió que la aprobación definitiva por parte del directorio quedará supeditada al cumplimiento de “medidas pendientes”, aunque no precisó cuáles. La revisión se produce pocos días después de cumplirse el primer aniversario del programa acordado por US$20.000 millones.



