Tras conocerse el dato de inflación de diciembre, el esquema de bandas cambiarias del dólar volverá a ajustarse en febrero al ritmo del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Con una suba mensual del 2,8%, el límite superior de la banda alcanzará los $1607 hacia fines del segundo mes de 2026, mientras que el piso se ubicará en $869.
El nuevo mecanismo de actualización comenzó a regir en enero y establece que el tipo de cambio se mueve de acuerdo con la inflación informada por el INDEC, con un rezago de dos meses. De este modo, el dato difundido recientemente impactará plenamente en febrero.
Con el ajuste correspondiente al índice de precios, cerrarán el viernes 30 en $894,10 para el límite inferior y $1563,51 para el superior. A partir de febrero, y tras completar el ajuste mensual del 2,8%, el techo de la banda quedará en torno a los $1607.
El régimen de bandas cambiarias está vigente desde abril, cuando se dispuso la salida del cepo. En aquel momento se fijó un piso de $1000 y un máximo de $1400, con un ajuste mensual del 1%. Sin embargo, a partir de este año se introdujo un cambio clave: el techo y el piso de la banda se actualizan diariamente hasta completar, en cada mes, el porcentaje correspondiente a la última inflación publicada, lo que implica un desfasaje temporal de dos meses.
Al anunciar la modificación, el Banco Central (BCRA) destacó que el esquema de bandas busca reducir el riesgo de movimientos extremos y abruptos en el tipo de cambio. La decisión de sostener este régimen apunta a evitar saltos bruscos en el precio del dólar, en un contexto de normalización del mercado cambiario.
No obstante, analistas del mercado advirtieron que el cambio también responde a la necesidad de evitar una apreciación real del peso. Con un ajuste del 1% mensual, el techo de la banda quedaba rezagado frente a una inflación que se mantiene por encima de ese nivel, lo que generaba tensiones crecientes.
En paralelo, el BCRA puso en marcha a comienzos de 2026 un programa de acumulación de reservas internacionales. La estrategia se apoya en dos ejes: la evolución de la demanda de dinero y la liquidez del mercado cambiario. En ese marco, durante los primeros seis días hábiles del año, la autoridad monetaria logró compras netas por más de US$270 millones, incluso tras afrontar el pago de un vencimiento de deuda el viernes 9.



