Las ventas por el Día de Reyes registraron un nuevo crecimiento y volvieron a cerrar en alza por segundo año consecutivo, impulsadas principalmente por promociones, facilidades de pago y acciones comerciales en los puntos de venta.
El principal motor del desempeño volvió a ser el rubro de juegos y juguetes, que concentró más del 80% de los regalos destinados a chicos de hasta 6 años. La demanda se orientó, sobre todo, a productos vinculados con la primera infancia y el juego activo, una tendencia que se mantiene firme dentro del sector.
Desde la industria destacaron que el resultado permitió sostener el nivel de actividad y mejorar levemente el balance frente a la última Navidad. “Los juguetes volvieron a consolidarse como el principal rubro elegido por las familias, especialmente en el segmento de la primera infancia”, afirmó el presidente de la CAIJ, Matías Furió, al evaluar el impacto de la fecha.
Qué se eligió para regalar
El informe mostró que entre los artículos más buscados se ubicaron los juguetes orientados al aprendizaje temprano, con propuestas centradas en formas, colores, números, letras y sistemas de encastre. A ese grupo se sumaron los juegos de mesa en formato pocket, que ganaron terreno como alternativa de menor valor y fácil acceso para las compras de último momento.
También tuvieron un desempeño destacado los juguetes de aire libre, favorecidos por la temporada de verano y las altas temperaturas registradas en diciembre. En ese segmento se destacaron productos como lanza aguas, flota flota, inflables, piletas, toboganes, camioncitos y sets de playa con palas y baldes. La combinación entre estacionalidad y promociones ayudó a impulsar la rotación de estos artículos.
De acuerdo con la CAIJ, el ticket promedio por juguete se ubicó en torno a los $23.000, aunque con diferencias marcadas según el canal de venta. En las jugueterías de barrio, donde predominaron los productos nacionales y de menor precio, el gasto promedio fue de $20.500 por unidad.
En las cadenas de jugueterías, en cambio, el ticket promedio alcanzó los $45.000, impulsado por una mayor presencia de productos importados y con licencias comerciales: ocho de cada diez juguetes vendidos en ese canal correspondieron a ese tipo de artículos. En los supermercados, el gasto promedio fue sensiblemente menor, cerca de los $9500, asociado principalmente a productos de verano y opciones de bajo costo.
Desde el sector remarcaron que los precios se mantuvieron estables respecto del año anterior, un factor clave para sostener la demanda en un escenario de mayor planificación del gasto familiar.



