El romántico pasacalles que Luciano Castro utilizó para pedirle disculpas públicamente a Griselda Siciliani no solo dio que hablar por el gesto, sino también por lo que hubo detrás de escena.
La información se reveló en el programa que se emite por América, donde entrevistaron en vivo a Leonardo “Leo” Moscato, el comerciante responsable de confeccionar el pasacalles que rápidamente se volvió viral.
Durante la charla, Martín Salwe no escatimó elogios al presentarlo: “Tenemos en al aire al realizador, al autor material del pasacalle del año y para mí del siglo”, lanzó, y recordó que Moscato ya estuvo detrás de otros carteles que explotaron en redes.
Si bien al comienzo intentó ser cauto, el comerciante terminó accediendo a contar lo que todos querían saber. Consultado por el precio, fue directo y sin rodeos: “En un promedio de 100 mil pesos”. De todos modos, aclaró que para él el trabajo va más allá de lo económico y tiene un fuerte costado personal: “Me encanta el arte, hasta lo haría gratis”.
En cuanto a cómo nació el mensaje, Moscato explicó que no hubo improvisación. Según relató, recibió un pedido muy puntual del cliente —a quien describió con humor como “anónimo”— y se limitó a ejecutarlo tal cual. “Sí, me mandó boceto”, reconoció, dejando en claro que el texto, los colores, los corazones y el tono romántico ya estaban definidos desde el inicio.
Ante la pregunta sobre si sugirió modificaciones o ajustes, fue categórico: “Estaba súper bien pensado ese pasacalle. Todo excelente. No había nada que cambiarle”. Incluso destacó la simpleza como una de las claves del impacto que generó: “A veces menos es más, menos palabritas, más repercusión”.
Sobre el final, el equipo del programa insistió en saber si el encargo había sido realizado directamente por Luciano Castro. Fiel a su estilo, Moscato evitó confirmarlo explícitamente, pero dejó entrever la respuesta con una frase que lo dijo todo: “No me quemés”, lanzó entre risas, alimentando aún más el misterio… y el mito del pasacalles más comentado del año.



