Argentina avanzó del puesto 13 al 14 en el ranking de monedas más apreciadas dentro del índice Big Mac. Este dato surge de la última actualización semestral del índice, publicada en julio por la revista británica The Economist.
Este índice compara el precio de la reconocida hamburguesa en diferentes países para analizar la paridad del poder adquisitivo entre monedas. En su versión que ajusta el precio según el ingreso promedio local, Argentina había alcanzado, a comienzos de 2025, el récord de tener la Big Mac más cara del mundo en relación con el salario de sus habitantes.
Según este criterio, el costo del Big Mac en Argentina es un 19% más alto que para un consumidor estadounidense, lo que indica que, si bien el precio en dólares es competitivo, el esfuerzo económico para adquirirlo en el país es considerablemente mayor.
En contraste, la segunda versión del índice, que solo compara precios en dólares sin ajustar por ingresos, muestra una realidad inversa: en Argentina, el Big Mac cuesta US$5,91, un 5% menos que en Estados Unidos, donde el precio es de US$6,22.
El relevamiento, realizado durante junio en cuatro ciudades argentinas, estableció un precio promedio de $8700 para la hamburguesa, bajo un tipo de cambio de $1472,99. Según la teoría en la que se basa el índice, el dólar debería valer $1398,71 para equiparar el costo del Big Mac con el estadounidense.
El índice se fundamenta en la teoría de la paridad del poder adquisitivo, desarrollada por el economista sueco Gustav Casel, que sostiene que dos monedas están equilibradas cuando permiten comprar la misma canasta de bienes al mismo valor en ambos países. Al elegir un producto estándar global como el Big Mac, el relevamiento facilita la comparación de monedas sin recurrir a complejas canastas de consumo.
El costo del Big Mac está compuesto en su mayoría por la mano de obra (45,6%), seguido por el pan (12,1%), el queso (9,4%) y la carne (9%). Otros factores como la electricidad (5,1%) y los alquileres (4,6%) también influyen, aunque estos porcentajes varían según el país.
Resultados internacionales
Según la versión que no considera ingresos, en América Latina, el peso colombiano lidera la sobrevaluación (28,7%), mientras el peso mexicano está casi alineado con el dólar (0,8% sobrevaluado). El peso argentino figura como subvaluado (-5%), junto con el peso chileno (-13,1%), el sol peruano (-19,7%) y el real brasileño (-24,4%).
A nivel global, las monedas más sobrevaluadas son: el franco suizo (45,4%), el peso uruguayo (43,7%) y la corona noruega (29,5%). Por el contrario, las más subvaluadas son el yen japonés (-50,4%), el dólar de Hong Kong (-47,7%) y la moneda ucraniana (-46,4%).
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