La ciudad autónoma de Ceuta, situada en el norte de África, solicitó al Gobierno de España (país al que pertenece) el cierre inmediato de su frontera con Marruecos, tras la entrada masiva de miles de migrantes marroquíes que superaron los controles habituales y accedieron sin custodia policial.
En los últimos días, cerca de 1500 migrantes llegaron a Ceuta por mar, una cifra que desbordó las capacidades de acogida de la ciudad. La situación se agravó cuando cientos de jóvenes lograron cruzar la valla fronteriza, especialmente tras sortear el espigón del Tarajal. Según informó la agencia de noticias EFE, eso motivó una reunión extraordinaria de la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta.
Ante este panorama, el Gobierno español anunció el despliegue de soldados para reforzar la seguridad en el enclave, al sumar fuerzas a la Guardia Civil con el fin de mantener el orden y proteger el territorio. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, informó, mediante un comunicado, que visitará Ceuta el próximo viernes para supervisar la evolución de los acontecimientos.
El alcalde-presidente de Ceuta, Juan Vivas, alertó, en diálogo con la televisión pública española, TVE, sobre la emergencia humanitaria y social que atraviesa la ciudad, al destacar que los centros de acogida están colapsados debido a la llegada diaria de aproximadamente 200 personas.
Además, una delegación del Gobierno español presente en el lugar afectado comunicó a AFP que la Guardia Civil recuperó los cuerpos sin vida de nueve personas que intentaron ingresar nadando a Ceuta.
Ceuta y Melilla son las únicas fronteras terrestres que la Unión Europea mantiene con África, lo que convierte a estos enclaves en puntos clave para la gestión migratoria. Cabe destacar que, hasta el 15 de julio de 2025, no se había registrado ninguna llegada marítima de inmigrantes a Ceuta, y sólo cuatro migrantes habían entrado por esta vía durante el año.
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