Estados Unidos inició una ofensiva militar contra varios objetivos iraníes ubicados cerca del estrecho de Ormuz, luego de que el alto el fuego entre ambos países colapsara definitivamente. Según informó el Comando Central estadounidense mediante un comunicado en X, los ataques tienen como propósito principal reducir la capacidad de Irán para amenazar la libertad de navegación en esta estratégica vía marítima.
Esta operación responde a lo que Washington calificó como agresiones injustificadas contra el transporte comercial y las tripulaciones civiles que transitan por el estrecho.
At the direction of the Commander in Chief, U.S. Central Command forces have started conducting additional strikes against Iran to further degrade their ability to threaten freedom of navigation in the Strait of Hormuz. The United States is holding Iran accountable for recent…
— U.S. Central Command (@CENTCOM) July 8, 2026
Medios iraníes reportaron explosiones en localidades como Konarak, Chabahar, Sirik y Bandar Abbas. Además, comunicaron que se activaron sistemas de defensa aérea para enfrentar lo que describieron como "objetivos hostiles".
En medio del conflicto, el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán advirtió, de acuerdo a medios estatales del país, que las acciones militares estadounidenses "tendrán consecuencias y no quedarán sin respuesta".
La ofensiva estadounidense se produjo horas después de que el presidente Donald Trump anunciara el fin del alto el fuego con Irán. El mandatario manifestó que no tiene intención de retomar negociaciones y amenazó con ampliar la campaña militar contra la infraestructura estratégica iraní. Además, calificó a los iraníes como "gente enferma" y afirmó que, si tuvieran un arma nuclear, la usarían.
El impacto en los mercados
La escalada repercutió en los mercados energéticos internacionales, ya que los precios del petróleo registraron un fuerte aumento ante el temor de posibles interrupciones en el tránsito marítimo del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro mundial de crudo.
El barril de Brent superó los 78,5 dólares, con un avance superior al 6%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió cerca de un 4,8%, alcanzando aproximadamente los 73,81 dólares.
AS



