El "Pizza Meter", o "Pizzómetro" en español, es un término utilizado para describir cómo el aumento de los pedidos de pizza de oficinas del gobierno federal de los Estados Unidos, como la Casa Blanca o El Pentágono, puede ser un indicativo de importantes acontecimientos políticos o militares que están a punto de producirse. La teoría volvió a circular en estos días luego de la compleja operación que activó Donald Trumpo para remover al venzolano Nicolás Maduro.
Según trascendió, mientras se gestaba el secuestro del disctador, un inusual pico de actividad fue registrado en Pizzato Pizza, pizzería situada en las cercanías del Pentágono.
La idea de que un aumento en los pedidos de pizza podría indicar una actividad gubernamental significativa surgió por primera vez durante la Guerra Fría, cuando se observó que grandes volúmenes de entregas de pizza a instalaciones clave como la CIA) y el Departamento de Estado coincidían con momentos de crisis internacionales.
Se cree que en aquellos años los funcionarios soviéticos monitorearon estas órdenes como indicadores de movimientos estratégicos estadounidenses.
Frank Meeks, propietario de la franquicia de Washington de Domino's Pizza comenzó a notar un aumento en los pedidos de pizza de las oficinas gubernamentales de los Estados Unidos justo antes de un anuncio importante de la Casa Blanca.
El 1 de agosto de 1990, Meeks se percató de un repentino aumento de las entregas en los edificios de la CIA en vísperas de la invasión de Kuwait por Irak, que dio inicio a la Guerra del Golfo. En 1998 se produjo un aumento similar de entregas de pizza durante las audiencias del 'impeachment' del presidente Bill Clinton.
El público denominó el fenómeno Pizza Meter, aunque poco después de que se diera a conocer la información, las oficinas gubernamentales dejaron de comprar pizza de una sola vez en Domino's en Washington y comenzaron a pedir pizza en horarios separados o en diferentes pizzerías.



