El Gobierno nacional avanza en un plan conjunto con Estados Unidos para fortalecer el control y la vigilancia del Mar Argentino mediante la incorporación de nuevas aeronaves, drones y sistemas de monitoreo.
La información fue confirmada por el Ministerio de Defensa, luego de un anuncio realizado por el Comando Sur estadounidense. El programa tendrá una duración de cinco años y contempla la modernización de capacidades de patrullaje, monitoreo y control marítimo mediante cooperación técnica y transferencia de tecnología.
Para poner en marcha el proyecto, la Argentina firmó una carta de intención con el Departamento de Defensa de Estados Unidos en el marco del Programa 333 de Desarrollo de Capacidades de Asociación. El acuerdo prevé asistencia técnica especializada, formación de personal e incorporación de equipamiento orientado a mejorar las tareas de vigilancia marítima.
La Argentina fortalece sus capacidades de vigilancia y control en el Atlántico Sur. La @Armada_Arg y la @EmbajadaEEUUarg firmaron una Carta de Intención para desarrollar un programa de cooperación de cinco años que permitirá incorporar nuevas capacidades operativas, tecnología y… pic.twitter.com/ok4V7Q9pOP
— Ministerio de Defensa (@MinDefensa_Ar) May 20, 2026
Uno de los primeros avances del plan se concretó a fines de 2025 con la modernización de un avión B-200M Cormorán de la Aviación Naval de la Armada Argentina. La aeronave fue equipada con sensores multiespectrales, sistemas de comando y control, enlaces de datos y nuevas capacidades de comunicación.
Además, el Gobierno prevé sumar dos aeronaves nuevas TEXTRON B-360ER MPA configuradas específicamente para patrullaje marítimo. Según el cronograma oficial, la primera unidad arribará en diciembre de 2026 y la segunda en junio de 2027.
Las nuevas plataformas contarán con radar de búsqueda de superficie, sensores infrarrojos, comunicaciones satelitales y sistemas ISR de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento, destinados al monitoreo de los espacios marítimos de interés nacional.
El plan también contempla la incorporación, para mediados de 2027, de drones de despegue y aterrizaje vertical aptos para operar desde patrulleros oceánicos de la Armada. Estos vehículos permitirán ampliar las capacidades de reconocimiento e identificación de actividades en alta mar.
La última etapa del programa está prevista para 2029 e incluye la entrega de un simulador para las aeronaves P-3C Orión, destinado al entrenamiento y adiestramiento del personal naval.
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