El embajador de la India en la Argentina, Ajaneesh Kumar, salió al cruce de las acusaciones de dumping formuladas por el grupo Techint tras la licitación en la que la empresa india Welspun resultó adjudicataria para proveer caños al consorcio Southern Energy (SESA).
La controversia se desató luego de que Welspun ganara la compulsa con una oferta de 203 millones de dólares, la más baja del proceso. Además del precio, la firma presentó condiciones más flexibles en materia de plazos de pago y garantías. En comparación, Tenaris, la empresa del grupo Techint, había ofertado valores cerca de un 40% más altos y, pese a reducirlos durante la licitación, no logró igualar la propuesta ganadora.
En diálogo con Infobae, Kumar fue categórico frente a las versiones sobre una eventual denuncia por prácticas desleales: “No existió el dumping”, afirmó. En el Gobierno nacional, en tanto, descartan por ahora avanzar con medidas formales sobre el caso.
Consultado sobre las razones que explican los precios más competitivos de Welspun, el diplomático detalló: “Tenemos depósitos de minerales en nuestro propio país, mano de obra que todavía es un poco barata y buena productividad”. A ello sumó que la India firmó un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, lo que, según explicó, valida sus prácticas comerciales frente a los estándares del bloque. “Tenemos prácticas muy transparentes e instituciones sólidas”, sostuvo.
Kumar también negó versiones que indicaban que los tubos podrían fabricarse con chapa china. “No existe eso”, respondió, y manifestó su malestar por esa asociación. “La India no es China, la India es la democracia más grande del mundo”, enfatizó, al recordar que su país es actualmente la cuarta economía global.
El embajador describió a Welspun como un conglomerado industrial de gran escala, con plantas en India, Estados Unidos y Arabia Saudita, y subrayó que su desarrollo está estrechamente ligado a la producción local de acero. “Nos estamos desarrollando y sin acero no se mueve nada”, afirmó. En esa línea, aseguró que “todo va a salir de nuestras fábricas en la India” y destacó que el país se encuentra entre los principales productores mundiales del sector, con un ministerio específico dedicado a la industria y planes para avanzar hacia el acero verde.
Para reforzar ese punto, mencionó a compañías como Tata Steel, Jindal y Steel Authority of India Limited (SAIL), esta última de propiedad estatal. También aludió al programa “Make in India”, impulsado por el primer ministro Narendra Modi, que promueve la producción nacional mediante incentivos fiscales y regulatorios para reducir la dependencia de importaciones.
“No hay ninguna polémica de nuestra parte. Es algo muy sencillo. Una empresa grande de la India participó en una licitación y ganó por su precio y calidad”, sintetizó Kumar, al tiempo que aclaró que la embajada no intervino ni estaba al tanto de la oferta presentada, al tratarse —según remarcó— de una decisión estrictamente entre privados.



