El Tribunal Oral Federal Nº 2 de Mendoza dictó su veredicto en el megajuicio por corrupción que tuvo como principal acusado al exjuez federal Walter Bento y lo declaró culpable de haber cobrado coimas mediante una estructura ilegal que operó durante años en el ámbito del Juzgado Federal Nº 1 de esa provincia.
La resolución puso fin a un proceso judicial de enorme envergadura, que demandó casi dos años de debate oral y se convirtió en una de las causas más relevantes de la Justicia Federal en los últimos tiempos. La audiencia se desarrolló en el primer piso de los Tribunales Federales de Mendoza y comenzó con la escucha de las últimas palabras de ocho imputados.
Tras un cuarto intermedio, las juezas Gretel Diamante, Eliana Rattá y Carolina Pereira dieron a conocer el fallo. Con el veredicto ya emitido, se abrirá ahora la etapa de cesura, en la que el Ministerio Público Fiscal y las defensas discutirán la extensión de las penas.
Según lo informado durante el proceso, esa instancia se llevará a cabo entre miércoles y jueves, mientras que el viernes el tribunal fijaría las condenas definitivas, con los años de prisión correspondientes a cada culpable.
Al fundamentar la decisión, la presidenta del tribunal remarcó la complejidad del caso: “Es la causa más compleja que ha tenido que realizar este tribunal, no solo por la multiplicidad de hechos y por la cantidad de testigos y pruebas, sino que la dificultad radica en una circunstancia excepcional, ya que le tocó juzgar a un par, a un juez como nosotros”. Y agregó: “La decisión no fue neutra ni sencilla, pero hubo prudencia, profesionalidad y seriedad institucional. A pesar de haber juzgado a un par, eso no afecta a la imparcialidad”.
En ese marco, sostuvo que “la acción de Bento constituyó una planificación sostenida para diseñar una estructura patrimonial” y explicó que el exmagistrado “seleccionó minuciosamente a los familiares que figuran como titulares de sus bienes para reducir su patrimonio real”. Finalmente, subrayó: “El Poder Judicial no está por encima de la ley”.
Bento llegó a esta instancia detenido, con prisión preventiva en el complejo penitenciario federal de Cacheuta, en Luján de Cuyo, donde permanece alojado desde noviembre de 2023. En ese momento fue destituido por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados de la Nación, tras haber sido suspendido y enviado a juicio político por el Consejo de la Magistratura.
El exjuez está imputado como jefe de una asociación ilícita que, según la acusación, intervino en al menos 14 o 15 hechos de cohecho. Además, enfrenta cargos por enriquecimiento ilícito y lavado de activos. En la causa también están involucrados familiares directos de Bento, además de abogados y exfuncionarios policiales señalados como parte de la red.
La fiscalía sostuvo que, desde 2007, el juzgado que encabezaba ofrecía beneficios procesales —como libertades, sobreseimientos o imputaciones más leves— a cambio de dinero, vehículos de alta gama o propiedades.
De acuerdo con la Procelac, el circuito de sobornos habría movilizado al menos 1,7 millones de dólares. Durante el debate se analizaron cientos de miles de fojas, grandes volúmenes de evidencia digital y declararon alrededor de 300 testigos.



