En un contexto de reclamos y medidas de fuerza, el Gobierno nacional buscó bajar el tono de la disputa en torno al PAMI y rechazó que el organismo atraviese una crisis, al tiempo que aseguró haber saldado los vencimientos con prestadores.
El director ejecutivo del organismo, Esteban Leguizamo, desestimó el diagnóstico de crisis y apeló a su experiencia dentro de la institución. “No creo que tengamos un momento de crisis en PAMI. Llevo 20 años en la institución y ha habido situaciones mucho más difíciles que la que podemos tener ahora”, afirmó en declaraciones a Todo Noticias.
El funcionario también intentó llevar tranquilidad a los afiliados: “Quiero llevar tranquilidad a nuestros afiliados, la provisión de medicamentos no va a tener ningún problema y la deuda con farmacias de medicamentos está al día”.
Según fuentes oficiales, la situación comenzó a normalizarse esta semana tras un giro de $150 mil millones desde el Ministerio de Economía, cartera encabezada por Luis Caputo. Desde el Ejecutivo sostienen que el objetivo es regularizar completamente el sistema en el corto plazo.
En esa línea, voceros del Ministerio de Salud indicaron que los primeros efectos del envío de fondos comenzaron a reflejarse y que lo pendiente corresponde, en su mayoría, a deuda corriente de pocas semanas. “Lo que queda por ordenar es, en su gran mayoría, deuda corriente de pocas semanas, propia del funcionamiento habitual”, señalaron.
El trasfondo del conflicto también expone las dificultades estructurales de financiamiento del PAMI, la obra social más grande del país, con unos 5,3 millones de afiliados. Si bien se sostiene con aportes de jubilados y pensionados, históricamente dependió de transferencias del Tesoro, que en los últimos meses se restringieron en el marco de la política de ajuste fiscal.
De acuerdo con un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso, el gasto en prestaciones del organismo cayó un 41,3% en términos reales durante el primer trimestre del año en comparación con el mismo período de 2025.
“Históricamente el PAMI recibía emisión fresca para cubrir su gasto. Esta gestión tiene instrucción del Presidente de no emitir para financiar gasto corriente. El Tesoro nos pasa fondos solo cuando nosotros lo necesitamos”, explicaron desde el área de Salud. En ese contexto, se mencionó una reciente reunión entre Caputo y el ministro de Salud, Mario Lugones, para analizar la situación del instituto.
En paralelo, el organismo enfrenta un paro de 72 horas impulsado por médicos en rechazo a la resolución 1107/2026, que modificó el esquema de ingresos. La medida elevó la cápita de $940 a $2100, pero eliminó los pagos adicionales por consulta, lo que redujo significativamente los ingresos de profesionales con alta demanda.
Desde el Gobierno minimizaron el impacto de la protesta. “Fue un paro de tinte político o mediático, no ocurrió”, sostuvo Leguizamo, al asegurar que el nivel de adhesión fue “prácticamente nulo”.
La visión oficial fue cuestionada por referentes del sector. Fernanda Scoccia, odontóloga y secretaria de género de la Asociación de Profesionales de la Salud, rechazó esa caracterización: “No es así. El médico está igual en su consultorio porque las urgencias las tiene que atender. No podemos hacer una movilización masiva como hacen otros trabajadores, tenemos una vocación de servicio muy grande. Que diga eso siendo médico da mucha bronca”.
Según detalló, si bien los médicos de cabecera no sufrieron interrupciones en los pagos, otras especialidades registraron demoras de hasta 25 días en los haberes de febrero, además de deudas correspondientes a marzo y prestaciones impagas desde diciembre.



