El Parlamento Europeo resolvió enviar a la Justicia comunitaria el acuerdo de libre comercio firmado entre la Unión Europea y el Mercosur, tras una votación ajustada realizada en Estrasburgo. La iniciativa fue aprobada por 334 votos a favor y 324 en contra, lo que implica que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), con sede en Luxemburgo, deberá pronunciarse sobre la compatibilidad del convenio con el marco jurídico del bloque.
El pedido alcanza al acuerdo rubricado recientemente en Paraguay y obliga al TJUE a evaluar si su contenido se ajusta a los tratados que rigen en la UE.
Desde el Ejecutivo comunitario cuestionaron la decisión parlamentaria. “Según nuestro análisis, las cuestiones planteadas por el Parlamento en esta moción no están justificadas”, sostuvo el vocero de la Comisión Europea, Olof Gill. Además, remarcó que los puntos objetados no son novedosos y que ya fueron contemplados en otros acuerdos comerciales, en particular en el tratado firmado con Chile.
De acuerdo con estimaciones del propio Tribunal de Justicia, este tipo de dictámenes suele demorar entre 18 y 24 meses, aunque el organismo aclaró que tiene “el control total” de los procedimientos y que puede, “cuando las circunstancias lo requieran, dar prioridad a una pedido de opinión en la práctica”.
Entre los principales reparos que impulsaron la votación figura la validez legal del denominado mecanismo de reequilibrio incluido en el acuerdo, que algunos eurodiputados consideran una posible amenaza a la autonomía regulatoria de la Unión Europea. También genera controversia la base jurídica elegida para su aprobación, que permitiría ratificar los capítulos comerciales sin necesidad del aval de los parlamentos nacionales.
En la antesala de la votación, distintas bancadas del Parlamento Europeo habían anticipado un resultado muy ajustado y alertaron sobre el riesgo de dilatar la ratificación del acuerdo con el Mercosur.



